Cristina sube y mantiene protagonismo electoral
De acuerdo con un relevamiento de Equipo Mide, difundido por el analista Gonzalo de Janin, Cristina registra un 42% de imagen positiva total, apenas por encima del 41% obtenido por el gobernador bonaerense. La diferencia se vuelve más significativa al observar la intensidad de ese respaldo: el 27% considera “muy buena” la imagen de la exmandataria, frente al 21% que expresa la misma valoración sobre Kicillof.
La polarización también aparece en los niveles de rechazo. Cristina reúne un 42% de oposición dura, mientras que Kicillof alcanza el 39%. El diagnóstico técnico sintetiza esa diferencia con una definición política: “Cristina conserva la intensidad; Kicillof empieza a concentrar la centralidad”. Así, aunque el gobernador avanza en el reconocimiento como referente opositor, la expresidenta continúa reteniendo un núcleo de respaldo más firme.
La disputa por el liderazgo opositor, sin embargo, muestra una ventaja clara para Kicillof. Ante la consulta sobre quién es el principal dirigente de la oposición, el gobernador se impone con el 29% de las respuestas, contra el 18% de Cristina. La brecha se amplía en la provincia de Buenos Aires, donde Kicillof alcanza el 38% y la expresidenta queda en el 16%, una diferencia que expone el peso territorial del mandatario.

Otra encuesta, realizada por Synopsis entre el 10 y el 18 de agosto, midió la posibilidad de que Cristina sea candidata más allá de sus restricciones judiciales. En el total de los consultados, el 31,3% respondió que preferiría que se postule, mientras que el 63% se manifestó en contra. Entre los votantes kirchneristas, en cambio, el escenario se invierte: el 69,6% respaldó una eventual candidatura y solo el 23,7% la rechazó.
El estudio nacional de RTD Consultora, correspondiente a agosto de 2026, también ubicó a Cristina en un lugar destacado. La exmandataria obtuvo un 34,5% de imagen positiva y un 52,1% de negativa, con un diferencial de -17,6 puntos, pero quedó segunda en el ranking general de positividad, apenas detrás de Javier Milei, que alcanzó el 35%.
Los números muestran que, aun privada de su libertad y desplazada de la competencia electoral inmediata, Cristina Kirchner sigue conservando una base sólida y ampliando su presencia en la conversación política nacional.