El 28 de junio, más que una elección
La Capital Federal desafía, espeja, promete y escupe. En cada elección el oficialismo nacional intenta ganar un distrito siempre esquivo y la oposición sabe que aquí puede castigar. Gabriela Michetti es la candidata de acero quirúrgico del jefe de Gobierno, Mauricio Macri. Aceptó postularse para el cargo de diputada nacional por PRO y dejar la vicejefatura porteña porque conoce muy bien las consecuencias de un ?no? cuando sus adversarios internos estaban, y están, dispuestos a esmerilarla. Ella, además, una dirigente generosa e inteligente, aún respeta a Mauricio. Nada tonta se reserva para otras batallas. En la cima de la lista de legisladores locales colocó a un bien visto joven, Fernando de Andréis, licenciado en Administración de Empresas, cordial y con glamour. ¿No da brillo ser el hermanastro de Juan Cruz Bordeau? Tanto es el poder de las encuestas y el humor de los ciudadanos a favor de Michetti que ni siquiera Elisa Carrió, del Acuerdo Cívico y Social, la ganadora de la anterior compulsa, se atrevió
a competir mano a mano. Colocó a un prolijo Alfonso Prat-Gay para dar lucha y reservó un discreto plano para ella. Va tercera en la lista de diputados nacionales. Si son amigas,
compinches o aliadas en cuestiones importantes será un análisis para después del 28 de junio. Lo positivo: se respetan y al parecer son dirigentes dispuestas a decir con sinceridad lo que piensan. Bueno: Michetti es más fresca que Carrió.
Está claro que el macrismo aspira a consolidar su poder en el distrito capital porque de este resultado depende el segundo paso: la candidatura presidencial de Macri para 2011. De todas formas ése sigue siendo un terreno minado. Con observar los problemas entre Mauricio Macri y Francisco de Narváez, que mantienen atada con hilo viejo su alianza bonaerense, se tiene una idea de lo difícil que serán los dos años por venir. ¿El peronismo? Repetimos: el peronismo tiene un sino, un signo en la Ciudad de Buenos Aires. No logra interpretar al ?Psi Porteño?. Sí, ?PP?, llamémoslo ahora así.
¿Por qué le regalaron a Macri el Gobierno hace dos años? Filmus vs. Telerman. Dividir ese espacio ¿progre? trajo como consecuencia la derrota. Otra más. Pues ahora Carlos Heller es el postulante del Encuentro para la Victoria, en nombre de Néstor Kirchner. Luego de largas jornadas de tironeo, el oficialismo nacional, léase Kirchner, consiguió que el PJ se presente unificado. En el despacho del senador Daniel Filmus, y por teléfono, casi todos hicieron ?saludo uno, saludo dos? y se fueron acomodando en los casilleros. En esta ?operación rescate? habrá que darle algunas fichas de más al ex ministro de Educación, en los hechos el jefe distrital peronista que resistió en su sillón de la cámara alta e hizo un bordado bastante pasable.
Que a Carlos Heller lo acompañen la viceministra de Trabajo, Noemí Rial, el sindicalista Julio Piumato y el titular de Cascos Blancos, Gabriel Fuks, es algo previsible, pero que haya conseguido sumar a la abogada Lía Méndez, del Partido Humanista, es algo del orden de lo extrapartidario en serio. Casi del orden de lo político espiritual milagroso. Que el actor Claudio Morgado insista en hacer política no llama tanto la atención. Es actor el señor Morgado. En medio del fuego cruzado, cayó Jorge Telerman. Declinó su candidatura cuando se dio cuenta de que los intentos de reunir a una masa espectable de peronistas heridos, consternados, sensibles, pensantes y confundidos no le darían el mínimo de votos para conseguir una banca en el Congreso.
Las conversaciones entre peronistas en las últimas semanas necesitaban traductores de las Naciones Unidas. Todos creyeron escuchar algo que finalmente no era lo que creían haber creído que escuchaban. Los que acuden al analista ya pidieron sesiones extras.
Y Aníbal Ibarra, de Diálogo por la Ciudad, que ganó con la camiseta K, ahora se presenta en una soledad que deja bordes ásperos. Lo abandonó Alberto Fernández, con su moderado aporte de ex jefe de Gabinete, y se quedó con un manojo de ibarristas puros. Segunda en su lista va Laura Moresi, un cuadro político y una dirigente que supo llevar con conocimiento y mano de hierro la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Legislatura.
Encabeza la propuesta a legisladores locales la docente María Elena Naddeo, de larga militancia en el Frente Grande y ex diputada porteña. La situación del ex jefe de Gobierno tiene un componente que bordea el sainete luego del bochorno que protagonizó en un programa de televisión. ¡Oh! ¡Los peligros de ver una luz encendida y poner cara de campaña! El progresismo porteño es un rompecabezas. El progresismo porteño es un espejo roto. Más de lo mismo. ¿Impericia, mala lectura, internismo salvaje? Mientras tanto el espacio mayor se lo disputan el PRO y el Acuerdo Cívico.
Y la centroizquierda e izquierda, que desvela mucho, pero a pocos, tiene un grupo de colados con razón y expectantes a una banca de diputado nacional. Corren esta carrera Pino Solanas, de Proyecto Sur; Luis Zamora, de Autodeterminación y Libertad; Vilma Ripoll, del MST-Nueva Izquierda y Héctor Polino, del Partido Socialista. En el territorio porteño se vivió la más amplia dispersión de partidos que se recuerde. Había propuestas para satisfacer todos los gustos. Aún así, las veleidades del electorado arrojaron un dato que confirma el caprichismo local, el mundo ?PP? de los capitalinos aquí registró también el más alto índice de voto en blanco.
La historia de la Capital Federal autónoma es muy interesante. Somos el último distrito que redactó su propia Constitución. Cuando comenzó el proceso autonómico, elección del primer jefe de Gobierno, Fernando de la Rúa, y de los convencionales constituyentes, soplaba un fresco aire de renovación para los porteños. Pero la constitución local nació ladeada, acotada, limitada, miserable. Moderno instrumento.
Una mezcla de envidias, desconfianzas, cálculos mal hechos, siempre en medio de internas, nunca jamás con la visión clara y generosa de crecer. Integrar. Ese nacer viciado nos lleva ahora a pensar en qué fallamos y fallaron los hacedores del texto fundacional. Buenos hijos de nuestras contradicciones, pocas veces los porteños peleamos por ser autónomos. Era fácil depender, siempre y cuando tuviéramos el dinero para mantenernos. Vamos a los números: cantidad de habitantes en 2006: 3.025.772.
Cantidad de electores que participan de la elección en 2009: 2.565.000.
El distrito Capital representa el 9,5 por ciento del padrón nacional electoral. El ingreso medio anual es de 13.567 de dólares per cápita. Entonces, comparando con el país completo somos privilegiados. ¿Qué dicen los candidatos? ¿Y quién es nacido y criado porteño? ¿NYC puro? Pocos. Somos amalgama y creación. Cuando pensamos en territorio, seguridad, educación, calidad de vida, transporte, salud, cultura, música, arte, consumo, moda, deporte, comida, tendencias, caprichos tolerables, ¿de qué hablamos?
Algunas respuestas conseguimos. Esta elección de renovación parlamentaria que involucra a toda la Argentina tiene un sesgo especial en la Capital Federal, aquí los episodios de la caída de 2001 tuvieron uno de sus epicentros. Aquí como en otras localidades murieron ciudadanos, aquí gritábamos ?que se vayan todos?, aquí había asambleas barriales, desde aquí y para toda la República la televisión enviaba imágenes de ataques a los bancos. Este distrito hizo punta de lanza en la reacción. Este distrito es el más rico y mejor formado. En este espacio, sin embargo, nadie se queja ahora de que ninguno de los candidatos a ser diputados nacionales y locales atravesó ninguna interna partidaria.
?Participación cero? versus ?antojo y dedo? de los dirigentes, ¿resultado? Ganó Participación cero por 10 a 0. ¿Qué tal nosotros, los porteños, a la hora de pelear por nuestras decisiones? Los que se reparten los espacios lo nombran ?consenso?.
Hace unos años esto se denominaba ?rosca?. Quizá ahora que una amplia franja dominamos Internet, Facebook, mails, MSN y chiches similares, útiles y prácticos, podríamos bautizarla ?dedo 16gb?.
UN PODER ACOTADO
Hay más particularidades a la hora de analizar el ?Psi porteño?. Se eligen esta vez 13 diputados nacionales sobre una Cámara integrada por 257, ¿alguien es tan ingenuo para pensar que esa ínfima minoría es capaz de cambiar el acotado panorama autonómico? Sólo un acuerdo amplio con el Gobierno nacional abriría un debate serio sobre lo que falta otorgarle, por derecho, a la Capital Federal. Cascabeles sobran, gatos también, pero no hay un criollo que se atreva a hacer el trabajo serio y peligroso. Se renuevan 30 bancas en la Legislatura porteña y es cierto que en ese cuerpo se nota cierto aire fresco, hay nuevos diputados, más jóvenes, hubo cambio generacional y también de algunos estilos confrontativos que se modificaron por negociaciones. Palabra que no necesariamente significa componenda. Algunas cuestiones positivas. En esta elección casi no hubo discusiones sobre el cumplimiento del cupo femenino. En algunos casos ese cupo fue superado ampliamente. Más del 40 por ciento de los casilleros fueron ocupados por mujeres. Hay discusiones que quedaron atrás. Podría decirse que a veces los espacios son copados en forma poco transparente. Pero son los menos. Cada dirigente tiene su peso y su trabajo que fundamenta el lugar que ocupa. Envidias hubo y habrá siempre. Esta es una elección capital en medio del tembladeral político internacional. Los porteños, una vez más desde 1996 ?ese año eligieron a De la Rúa?, tienen la oportunidad de manifestar qué quieren para la Ciudad. Vayan, piensen, voten, sueñen y esperen.