Feletti también criticó a Telerman
Muchos hablaron sobre sus apreciaciones del Presupuesto 2007, es cierto, pero también es cierto que muchos lo hicieron sobre la inmediatez. Con algo más de tiempo, el vicepresidente del Banco Nación, ex Secretario de Infraestructura y Planeamiento del Gobierno de la Ciudad y Presidente del Consejo Honorario de la Fundación Estado, Trabajo y Producción), Roberto Feletti, manifestó , a través de un comunicado, su preocupación sobre el presupuesto para el próximo año en la Ciudad.
"Es sorprendente que un gobierno de transición, emergente de una grave crisis institucional, con apenas algo más de un año de gestión por delante, se plantee alterar drásticamente el equilibrio presupuestario de la Ciudad. En rigor de verdad, su única preocupación debiera ser garantizar el traspaso del mando a un Gobierno surgido del voto popular, con el Estado funcionando y las finanzas públicas ordenadas. En este sentido, el Jefe Gobierno interino es realmente audaz.
Es central señalar que este gobierno en tránsito, no electo, intenta una alteración estructural del sector público de la Ciudad, que no sólo contradice las actuales políticas nacionales, sino que revierte el recorrido de administración del distrito.
En efecto, en la crisis del 2001, el Gobierno de Ibarra, no sobreendeudó a la Ciudad, ni emitió cuasimonedas y mantuvo los servicios sociales funcionando.
A su vez, en la recuperación económica, duplicó la tasa de inversión pública respecto de la existente antes del inicio de la crisis ($ 427 millones en el 2005, respecto de $ 201 millones en valores constantes de 1998), acumulando un superávit de casi $ 1.000 millones que garantizaba la continuidad del plan de infraestructura, con niveles de ejecución presupuestaria del 89 % en el 2005.
Además del retroceso histórico que implica ingresar en déficit presupuestario y endeudar a los porteños para solventarlo, surgen pocos elementos que permitan sustentar semejante decisión.
Un primer análisis, que requerirá luego compatibilizar los números de las antiguas Secretarias con los actuales Ministerios, no evidencia que el endeudamiento financie inversión de capital, el aumento previsto en la jurisdicción “Obras Públicas” es del 47,5 % respecto del vigente al 2006, lo cual significa un incremento neto de obras, excluyendo la partida para la compra de nuevos trenes para la línea H, de alrededor de $ 450 millones, holgadamente sostenibles con el ahorro fiscal existente.
Ahora bien, si se agrega el incremento de los ingresos del 17 por ciento previsto para el año 2007, la descapitalización de $ 200 millones del Banco Ciudad para engrosar la Tesorería y la subejecución de inversión de capital estimada en más de un 40 por ciento para el corriente año, la masa crítica de fondos disponibles para afrontar el 2007 es por demás excedentaria.
Sin embargo, entonces, cuáles son las razones del déficit propuesto, el pago de los servicios de deuda y, esencialmente, la fuerte expansión del gasto corriente en políticas sociales y contratos de mantenimiento urbano.
No es entonces la inversión en infraestructura la que explica el déficit, ni tampoco los servicios de deuda que podrían ser renegociados, dado que la Ciudad no entró en cesación de pagos. Es un gasto corriente que aumenta sin mediciones de objetivos y eficiencia a mediano plazo, instalando modificaciones estructurales un Gobierno de coyuntura azarosa.
Un ejemplo, lo es el aumento que significó la apresurada ley de Ministerios que aumentó en 83 el número de Direcciones Generales, no para jerarquizar y mejorar la administración, sino para reflejar una precaria alianza político-parlamentaria. Es de esperar que el nuevo presupuesto no esté alentado por contenidos similares a gran escala.
Un párrafo aparte merece el proyecto de descapitalización del Banco Ciudad, para aumentar la Tesorería, si se cumplieran las promesa de las nuevas autoridades de convertirlo en un banco de desarrollo, debieran aplicar los fondos propios a costo cero, para impulsar créditos de fomento de la actividad económica a largo plazo y bajísimo interés. Idea, que evaluaba la anterior administración", cierra el documento.