De las redes al Estado: quién es nuevo funcionario en energía
La reciente designación de un joven militante digital libertario en una empresa clave del Estado volvió a encender la polémica sobre los criterios de nombramiento en áreas estratégicas. Se trata de Ezequiel Acuña, quien con apenas 23 años fue incorporado a Nucleoeléctrica Argentina, la firma encargada de operar las centrales nucleares del país.
El joven, conocido en redes por su militancia a favor del gobierno de Javier Milei, fue designado como subgerente de Responsabilidad Social Empresaria, un cargo jerárquico dentro de la compañía estatal. Su llegada generó cuestionamientos inmediatos debido a que no cuenta con antecedentes técnicos en el sector nuclear, un ámbito considerado de alta complejidad y sensibilidad.
Antes de su desembarco en la empresa energética, Acuña había desarrollado su carrera principalmente en el ecosistema digital libertario. Fue parte de proyectos como “La Derecha Diario” y tuvo un paso por los medios públicos, donde se desempeñó en áreas vinculadas a redes sociales tras la llegada del oficialismo al poder.
🟣 Luego de la información propiciada por @criminaalmambo del nuevo cargo de Ezequiel Acuña en Nucleoeléctrica Argentina como subgerente con un sueldo millonario, cerró su cuenta de X. pic.twitter.com/u645dZtbd1
— BASES (@BasesInfo) April 18, 2026
El nombramiento también generó controversia por el nivel salarial asociado al puesto. Según trascendió, el ingreso mensual superaría los 10 millones de pesos -e incluso podría rondar los 13 millones-, una cifra que contrasta con el contexto de ajuste y recortes que atraviesa el sector científico y tecnológico en la Argentina.
Distintos sectores políticos y especialistas advirtieron que la designación podría reflejar una “politización” de cargos técnicos, en momentos en que el área nuclear enfrenta problemas estructurales como la salida de profesionales calificados y la paralización de proyectos estratégicos. La falta de experiencia específica del joven funcionario se convirtió así en el eje central de las críticas.
En este contexto, el caso de Acuña se suma a otros debates sobre el rol de los llamados “tuiteros” o militantes digitales dentro del Estado. Mientras el Gobierno defiende estas incorporaciones como parte de su esquema de gestión, la oposición y actores del sector advierten que en áreas sensibles como la energía nuclear la idoneidad técnica debería ser un requisito ineludible.