"O me aguantan, o me echan"
Tras la renuncia a su banca en la Legislatura porteña del larretista Néstor Abbas, Raquel Herrero juró como legisladora aumentando el poder del radicalismo PRO en el Parlamento local. Junto a Oscar Zago y Martín Ocampo, en la Legislatura, y Christian Gribaudo y Laura Alonso en el Congreso, Herrero integra el grupo de legisladores liderados por el asesor y amigo de Mauricio Macri, Daniel Angelici. Elegida por "El Tano" como la referente femenina del espacio al momento de conformar las listas del PRO en el 2007, Herrero cuenta con una larga trayectoria como militante en el barrio de Parque Chacabuco, y de empleada del sistema de salud porteño.
"Arranco en el mundo de la administración pública en el Plan Médicos de Cabecera durante la gestión de Fernando De La Rúa, luego pasé a planta del Ministerio de Salud. Por esta experiencia es que voy a trabajar articulando el trabajo legislativo con diversas áreas del Ejecutivo. Voy a manejarme con los temas que más conozco", comentó la legisladora a NU.
Herrero será vicepresidenta en las comisiones de Tercera Edad y Descentralización, y vocal en Mujer y Salud. Atenta a las críticas que la oposición señala sobre el área liderada por el ministro Jorge Lemus, la legisladora respaldó la gestión llevada a cabo por quien definió como "un excelente docente". "Hay que fortalecer la atención primaria y Lemus está en ese camino. La decisión del Ministro de dividir la Ciudad en cuatro regiones estuvo perfecta. Estamos viendo como hacer para que los recursos para salud sean más productivos. La oposición tomó como bandera el deterioro del Lagleyze, pero a ese hospital no lo destruyó la inundación, eso fue la gota que derramó el vaso, fueron años y años de gestiones que no hicieron nada", remarcó.
"En dos años hemos hecho mucho, falta, pero el vecino está conciente de lo que se está haciendo", afirmó la diputada relatando como ejemplo la colocación de un semáforo en la esquina de Centenera y Balbastro. "El primer reclamo lo hicimos los vecinos durante la intendencia de Julio César Saguier (1983-1987), de ahí en adelante a todos los gobiernos. La semana anterior a jurar me reuní con Horacio (Rodríguez Larreta) y le comenté la necesidad del semáforo, una semana después las obras habían empezado. Esas cosas el vecino las valora", describió.
Acompañada permanentemente por mate y cigarrillos, con simpleza y voz cascada no dudó en afirmar: "Estoy harta de los políticos que hablan y hablan, prefiero que las cosas se hagan y se vean. Hoy soy diputada, pero no vengo a la Legislatura para salir de la militancia. Yo vengo a laburar por lo que la gente necesita. O me aguantan, o me echan".
A pocos días de asumir, Herrero no mantuvo ninguna reunión a solas con Mauricio Macri, situación que deja en evidencia que la línea del sector es marcada directamente por Angelici y no por el ingeniero.
Tras calificar de "muy buena" la relación entre las mujeres del bloque PRO, se refirió a su labor en la Legislatura. "Voy a acompañar al Ejecutivo y a ver en cada área que me compete las necesidades que hay en la calle. Mi vocación siempre fue servir a la comunidad. Fui catequista por 27 años y militante toda mi vida", remarcó, negando que esté entre sus objetivos convertirse en un interlocutor del PRO con la Iglesia. "El PRO ya tiene varios", reconoció.
Dispuesta a acompañar a Mauricio Macri dónde éste quiera jugar en las próximas elecciones, habló de quien se convertirá en el candidato presidencial del radicalismo. "(Julio) Cobos hoy está en el Gobierno K. Dio gestos? pero está ahí. En el PRO, radicales y peronistas estamos con Mauricio Presidente 2011 aunque él aún no se lanzó", dijo. Y al consultar su opinión sobre una posible alianza con Eduardo Duhalde, conteniendo una expresión dura, respondió: "Las alianzas no son decisiones mías. Yo tengo puesta la mirada en la Ciudad".
Y ante las posibilidades de reelección del PRO en la Reina del Plata, Herrero afirmó que "para la Ciudad hay tres candidatos, Gabriela (Michetti), Horacio (Rodríguez Larreta) y Santilli (Diego)".
"Cualquiera sería un buen candidato. Santilli es un militante, Horacio un laburador y Gabriela una mujer muy capaz y con una buena imagen. La nueva política no es sólo imagen, o militancia o laburo, o formación técnica? es la unión de todo esto, y el PRO lo tiene todas estas cualidades. En el PRO, radicales y peronistas tenemos un fuerte punto común, la militancia. En esa escuela nos enseñan que en las internas nos podemos matar, pero una vez definido el candidato, todos vamos a estar tirando para el mismo lado", concluyó.