Despedida del embajador de Alemania, Dieter Lamlé
En la noche del jueves se llevó a cabo la despedida que ofreció el embajador de Alemania, Dieter Lamlé, en su residencia del barrio de Belgrano por el término de su misión en la Argentina, que coincide con el fin de su carrera diplomática, ya que después de 39 años de prolífica labor culmina su última misión diplomática para regresar a Alemania y acogerse a una merecida jubilación en compañía de su esposa, quien durante estos años desarrolló una fuerte pasión por el tango.
El encuentro reunió a destacadas figuras del ámbito diplomático e internacional, comenzando por el canciller Pablo Quirno, el subsecretario de Política Exterior Juan Navarro y otros importantes funcionarios de la Cancillería, junto con el subsecretario de Relaciones Internacionales y Cooperación Institucional de la Legislatura de la Ciudad, Doctor Pablo Garzonio; más una importante presencia del Cuerpo Diplomático, con el Embajador de los Estados Unidos, el de la Unión Europea y representantes de numerosos países europeos, americanos, asiáticos y africanos; junto a representantes de la cultura, las empresas y la política nacional y de las provincias – especialmente Misiones, Entre Ríos, Corrientes y Cordoba – fruto de los numerosos viajes del Embajador por cada una de las localidades donde se ha establecido la numerosa colectividad alemana. Una nutrida convocatoria que reflejó el respeto y la consideración que el Embajador Lamlé supo cosechar a lo largo de su trayectoria.
La reunión contó además con la presencia de amigos, colegas y miembros de su círculo más cercano, quienes compartieron recuerdos, anécdotas y expresiones de gratitud hacia una figura que ha dejado una huella profunda tanto en el ámbito diplomático como en el plano personal.
Al tomar la palabra para agradecer en primer término a su equipo de colaboradores, a los presentes y a todos aquellos con quienes le tocó tratar en estos tres años, el Embajador Lamle hizo un breve repaso por una trayectoria que lo llevó por África, Asia, Medio Oriente y América Latina. Con esta última su vínculo comenzó en la infancia, ya que su padre diplomático estuvo destinado en Lima, donde el vivió entre los 7 y los 13 años, aprendiendo a hablar el español y disfrutando de una experiencia que marcó profundamente su relación con la región. A ese respecto, contó la anécdota de que al preguntarle su padre en esa época que deseaba ser cuando fuera grande, respondió que diplomático y que quería ser embajador en la Argentina, donde vino a terminar su carrera diplomática cerrando el periplo iniciado 39 años atrás.
A continuación, uno de los momentos más emotivos de la velada estuvo a cargo del Encargado de Negocios, Peter Neven, quien brindó unas sentidas palabras de despedida. Su mensaje tuvo un significado especial, ya que él también se encuentra finalizando su misión en la Argentina para asumir nuevos desafíos en otro destino diplomático.
Luego fue el turno del Canciller Quirno, quien destacó en primer término la profunda relación personal que estableció con el Embajador Lamle en estos años compartidos de gestión, remarcando las profundas contribuciones realizadas por el diplomático para fortalecer los históricos vínculos entre Alemania y la Argentina, promoviendo el diálogo, la cooperación y la amistad entre ambas naciones.
También hubo espacio para el humor mencionando el excelente presente que atraviesan las selecciones de fútbol de Alemania y Argentina y rogando que no nos tengamos que enfrentar en el Mundial. Estas referencias futboleras, a las que también apeló Dieter, generaron sonrisas y reflejaron, una vez más, cómo el deporte también contribuye a fortalecer los lazos de amistad entre ambos países.
Como dato distintivo de la noche, el propio Embajador Lamlé solicitó que se interpretara la emblemática canción “Wind of Change” de la banda Scorpions, tema con el que se siente especialmente identificado y que simboliza de manera elocuente esta nueva etapa de cambios y desafíos que comienza.