Publicado: 18/04/2026 UTC Ciudad Por: Redacción NU

Día de los Monumentos: qué hace la Ciudad para proteger el patrimonio urbano

La Ciudad tiene más de 2.400 esculturas, monumentos y obras de arte en el espacio público.
Día de los Monumentos: qué hace la Ciudad para proteger el patrimonio urbano
Redacción NU
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Como todos los años, cada 18 de abril se celebra el Día Internacional de los Monumentos y Sitios Históricos para concientizar sobre la diversidad e importancia del patrimonio cultural, promoviendo su preservación. Establecida por la UNESCO, la fecha invita a recorrer sitios históricos y valorar la arquitectura local.

La Ciudad es un museo a cielo abierto que nos permite reconocer su identidad a primera vista. Sus plazas, parques, calles y avenidas albergan más de 2.400 esculturas, monumentos y obras de arte que dan testimonio de la historia porteña y nacional. En ese contexto, el Gobierno de la Ciudad lleva adelante una agenda activa de políticas que tiene como objetivo preservar el paisaje y el patrimonio urbano porteño.

"Las esculturas, los monumentos y los edificios históricos son parte del paisaje de la Ciudad. En algunos casos, son piezas artísticas o construcciones de 100 o 150 años. Preservarlos es una responsabilidad que asumimos con trabajo concreto: hay un esfuerzo técnico enorme detrás de cada restauración, y queremos que los vecinos tengan la tranquilidad de que su patrimonio está siendo cuidado", sostuvo Ignacio Baistrocchi, ministro de Espacio Público.

Detrás del cuidado de las piezas únicas que se encuentran en el espacio público existe un taller especial: el MOA (Monumentos y Obras de Arte), que este año cumplirá 70 años. El MOA es el taller responsable de la restauración, mantenimiento, limpieza y cuidado de más de 2.400 esculturas, monumentos y obras de arte emplazadas en las calles, parques, plazas y plazoletas porteñas.

Fue fundado en 1956 y se encuentra en la Plaza Sicilia, en pleno corazón del Parque Tres de Febrero. Su edificio forma parte del patrimonio histórico de la Ciudad. Hace casi 200 años, entre 1835 y 1854, estuvo habitado por el personal doméstico de la quinta de Juan Manuel de Rosas. Hoy en día, el equipo de restauradores del MOA trabaja cada día para preservar ese patrimonio escultórico.

En octubre del año pasado, el Gobierno porteño finalizó una gran obra de renovación y ampliación del MOA. El proyecto —a cargo del Ministerio de Espacio Público— implicó una intervención integral que incluyó, por un lado, la restauración de las naves históricas del taller, la readecuación de las áreas de trabajo y la incorporación de nuevas herramientas y equipamiento. Se instalaron amplias mesadas y estanterías que ordenan el espacio y facilitan las tareas diarias del equipo de restauradores.

El proyecto contempló también el reacondicionamiento de los exteriores del taller, con un sector diseñado para exponer las esculturas en restauración, y la construcción de una gran pérgola metálica que crea un espacio sombreado, pensado para aprovechar mejor la zona al aire libre y acercar el trabajo del MOA a vecinos y visitantes.

Con ese mismo objetivo, la ampliación del taller incluyó además la creación de un nuevo pabellón al que puede acceder el público general, con un salón de usos múltiples donde se realizan charlas, actividades educativas, visitas guiadas y exposiciones para investigadores, artistas o vecinos. Desde el año pasado, el MOA cuenta con un espacio integrado y acondicionado para su archivo patrimonial. Este archivo reúne desde biografías de autores y notas de prensa hasta planos, fotografías y fichas técnicas de cada obra, con un registro detallado de sus intervenciones a lo largo del tiempo.

Este fondo documental, con más de 300 cajas y 2.500 carpetas, constituye una herramienta esencial para el trabajo de los restauradores, que en él encuentran muchas veces la información o las imágenes necesarias para poder reponer o reconstruir piezas históricas que fueron dañadas o que se han perdido.

Restauración de edificios con historia

Como parte del plan integral de revalorización de uno de los barrios porteños más tradicionales y turísticos, la Ciudad lleva adelante la recuperación del casco histórico de Mataderos. El año pasado finalizaron las obras sobre la Avenida de los Corrales y está en plena ejecución la restauración de las fachadas de la Antigua Administración de los Mataderos —edificio declarado Monumento Histórico Nacional— y la puesta en valor del Monumento El Resero, dos emblemas del barrio, y punto central de su vida social, cultural y turística.

La mejora del entorno de la Avenida de los Corrales incluyó la renovación de 14.800 m² de espacio público con la incorporación de 856 m² de nueva superficie verde en el bulevar central. También se sumaron 32 farolas nuevas, más árboles y bancos, y se renovaron veredas y calzadas para mejorar la accesibilidad y la seguridad peatonal. En paralelo, también se realizaron tareas de puesta en valor en la Plazoleta El Resero, antes del inicio de la obra en el monumento, que incluyeron la reparación de veredas, el readoquinado de la calzada y el completamiento del arbolado en sus bordes.

Por su parte, las tareas de restauración conservativa de las fachadas de las recovas norte y sur y del edificio principal de la antigua sede de la Administración de los Mataderos suponen distintas intervenciones puntuales destinadas a conservar la integridad del conjunto: limpieza integral de fachadas, recuperación de terminaciones originales, restauración de elementos ornamentales, carpinterías y herrería artística, reintegración cromática y apertura de vanos originales. También se pondrá nuevamente en funcionamiento el reloj monumental y se instalará iluminación para realzar los rasgos del edificio restaurado.

La restauración del conjunto escultórico del Monumento El Resero, que incluye su base de granito y la figura de bronce del gaucho, abarca la limpieza mecánica y química, remoción de vegetación invasiva (plantas y musgos), recuperación de pátinas y aplicación de una protección especial contra la corrosión. Antes del inicio de las tareas, se realizó una fotogrametría completa para relevar las patologías de la obra. El proceso de restauración de El Resero es supervisado por un equipo de especialistas del MOA -Monumentos y Obras de Arte-, el taller encargado del cuidado de los monumentos, esculturas y arte público porteño, que vela por el cumplimiento de los más altos estándares de conservación patrimonial.

Por otro lado, vale destacar que actualmente la Ciudad lleva adelante también un plan integral para la restauración de la histórica casona del Jardín Botánico en el barrio de Palermo. La intervención busca recuperar uno de los edificios representativos del paisaje urbano porteño y adaptarlo para que cada vez más vecinos y visitantes puedan disfrutarlo.

Ubicada en el corazón del Botánico, la casona —de casi 150 años de antigüedad y revestida en ladrillos rojizos— constituye un símbolo urbano vinculado a la figura de Carlos Thays, quien utilizó el edificio durante su gestión al frente de la Dirección de Paseos, a fines del Siglo XIX.

La obra incluye la restauración integral del interior y del exterior del edificio, con intervenciones en la planta baja, la planta alta y la azotea. Entre las tareas previstas, se destaca la conservación de sus fachadas de ladrillo. Se recuperará la histórica escalera y las carpinterías originales de puertas y ventanas, con tareas de limpieza, sellado de juntas, reemplazo de piezas dañadas, tratamiento de desinfección de la madera, reposición de herrajes y recambio de vidrios. Además, se instalará un ascensor interior que permitirá garantizar las condiciones de accesibilidad.

Los tres emblemas porteños que volverán a brillar

En el marco de su política activa para la conservación del patrimonio arquitectónico y escultórico de la Ciudad, el Gobierno porteño tiene proyectado para este año avanzar con la puesta en valor de tres joyas que la distinguen: el Palacio Municipal, el ex edificio de La Prensa y la Fuente Monumental.

La intervención de los dos edificios emblemáticos ubicados sobre la Avenida de Mayo contempla trabajos de restauración conservativa en las fachadas y en sectores superiores de los edificios, como cúpulas, mansardas, cubiertas y torres. La intervención total abarcará una superficie aproximada de 6.200 metros cuadrados entre ambos edificios.

El Palacio Municipal fue sede del Gobierno de la Ciudad antes de la mudanza a Parque Patricios y actualmente alberga oficinas gubernamentales. El edificio se encuentra catalogado con Protección Estructural y forma parte del Área de Protección Histórica N.º 1.

La intervención contempla la restauración integral de las superficies completas de las fachadas sobre la Avenida de Mayo, Bolívar y Rivadavia. Los trabajos en cúpulas y mansardas incluirán tareas de limpieza, consolidación y completamiento. La obra incluirá la reconstrucción e instalación del gran pináculo-aguja que remataba una de las cúpulas del Palacio, hasta que se perdió en 1941.

Se llevará adelante además la restauración de balcones, ornamentos y carpinterías. En las cubiertas, se prevé la restitución de las condiciones necesarias para evitar filtraciones de agua en los planos y uniones.

El ex edificio de La Prensa, inaugurado en 1898 en Avenida de Mayo 575, fue diseñado para el diario por los ingenieros Agote y Gainza con estilo parisino de la Escuela de Bellas Artes. Fue un símbolo de progreso con su icónica farola de Palas Atenea. Funcionó como sede periodística, biblioteca y consultorios gratuitos. Hoy es la Casa de la Cultura, sede del Ministerio de Cultura porteño, y Monumento Histórico Nacional.

La intervención se plantea desde un enfoque integral e interdisciplinario, orientado a frenar el deterioro progresivo del edificio y recuperar su expresividad original. El objetivo es poner en valor sus características arquitectónicas, materiales y constructivas, y reforzar su significado cultural y su uso como parte del patrimonio de la Ciudad de Buenos Aires.

Las tareas comprenderán la restauración integral de las superficies completas de la fachada sobre la Avenida de Mayo, y del Pasaje de los Carruajes interior; la restauración de carpinterías, herrería artística y luminarias; el acondicionamiento del reloj y del campanario; y la iluminación de la fachada.

Por otra parte, con el objetivo de recuperar su valor patrimonial e histórico, el Gobierno de la Ciudad tiene proyectado para este año poner en valor un ícono escultórico porteño. El proyecto busca recuperar, restaurar y reunir definitivamente todas las piezas de la Fuente Monumental en el Parque Tres de Febrero y devolverle a la Ciudad esta valiosa obra patrimonial en su forma original.

Fabricada por la casa francesa Val D’Osne y diseñada por los escultores Mathurin Moreau y Paul Liénard, la Fuente Monumental estaba compuesta por figuras mitológicas y ornamentos característicos del arte metalúrgico europeo de los siglos XVIII y XIX.

Con más de 12 metros de altura, estaba decorada con Neptunos, Náyades, niños, mascarones, volutas y cartelas. Su escala y riqueza ornamental la convirtieron en uno de los conjuntos escultóricos más destacados de la Ciudad.

Actualmente, el cuerpo superior de la Fuente Monumental se encuentra instalado en la intersección de Avenida de Mayo y Lima. La figura de Neptuno Anciano está ubicada en la Plaza República de Serbia (Palermo) mientras que el Neptuno Joven y las Náyades hoy están en el patio del Museo de la Imaginación y el Juego (MIJU) de Puerto Madero. Todas estas partes serán reunidas y restauradas íntegramente.

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