“Dijimos Nunca Más”: la memoria se planta en la ex ESMA a 50 años del golpe
A casi cinco décadas del inicio de la última dictadura militar en Argentina, la memoria colectiva vuelve a ocupar un lugar central con la presentación del libro “Dijimos nunca más”, una obra que reúne testimonios de figuras clave de la cultura, el periodismo y los derechos humanos. El evento se realizará el próximo sábado 21 de marzo a las 19 en la histórica Ex ESMA, uno de los principales centros clandestinos de detención durante el terrorismo de Estado.
El libro, impulsado por Editorial Marea, propone un recorrido coral por las voces que mantienen viva la memoria sobre los crímenes de la dictadura iniciada en el Golpe de Estado de 1976. En ese marco, referentes de distintos ámbitos aportan reflexiones que buscan interpelar tanto al presente como a las nuevas generaciones, reafirmando que “la memoria es innegociable”.
La presentación contará con la participación de figuras emblemáticas del movimiento de derechos humanos como Taty Almeida y el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, quienes serán los principales oradores. Ambos representan décadas de lucha por verdad y justicia en el país.
El encuentro será coordinado por Constanza Brunet y Debret Viana, en un espacio cargado de simbolismo: la Casa por la Identidad, ubicada en el predio donde funcionó uno de los mayores centros de detención, tortura y exterminio. Allí, donde el horror marcó una época, hoy se alzan las voces que sostienen el reclamo de memoria, verdad y justicia.
La obra reúne textos y retratos de destacados autores como Carlos Ulanovsky, Analía Argento, Mempo Giardinelli, Juan Sasturain, Myriam Bregman y Gustavo Sylvestre, entre otros. Cada uno aporta su mirada sobre un pasado que sigue siendo clave para comprender el presente argentino y evitar la repetición de aquellos crímenes.
En un contexto donde los debates sobre la memoria histórica vuelven a cobrar relevancia, la consigna “Nunca Más” resuena con fuerza renovada. A 50 años del golpe, los 30 mil desaparecidos siguen siendo bandera y grito colectivo, recordando que el ejercicio de la memoria no es solo un acto del pasado, sino una herramienta fundamental para el futuro.