El Gobierno le echó la culpa al fenómeno metereológico
Este martes la Ciudad de Buenos Aires sufrió una de los temporales más graves de los últimos tiempos, que además de ocasionar múltiples inundaciones en Belgrano, Palermo, Saavedra, La Boca, y Villa Crespo, provocó cortes en los servicios de subterráneos y de electricidad.
La directora general adjunta de la Coordinación Operativa de Emergencias, Sandra Wakstein, explicó que "la cantidad de lluvia que ha caído es inusual. La realidad es que ninguna ciudad hubiese podido soportar esta cantidad de agua".
Wakstein sostuvo que "durante todo el martes estuvimos trabajando en todas las zonas en donde tuvimos acumulación de agua, destapando sumideros, desobstruyendo la vía pública, cortando ramas, sacando árboles, y tomando denuncias".
"Ahora -agregó- vamos a juntarnos con los vecinos para darles las explicaciones correspondientes y todo lo que está a nuestro alcance para mejorar nuestra posición ante las emergencias, y tratar de prevenir nuevos inconvenientes".
Además la funcionaria porteña pidió a la población que respete los horarios de recolección. "Si llueve intentemos evitar salir a la vía pública. La gente no se da cuenta de la magnitud del peligro. Siempre es preferible prevenir, que sufrir la pérdida de una vida", añadió.
Por su parte el diputado porteño Enrique Rodríguez (Forja 2001) manifestó que "el tema de fondo es que la Ciudad tuvo el presupuesto que pidió el jefe de Gobierno para realizar canales aliviadores, reservorios y para hacer todas las obras necesarias, incluso en las salidas al Río de la Plata, para generar de alguna manera el desagote de las aguas. Pero lo concreto es que las obras no se realizaron, y eso que ésta es una ciudad que maneja un presupuesto enorme".
Según Rodríguez "en la Ciudad de Buenos Aires no hay gobierno. Escuchando a Abel Fatala, vemos que no plantean ninguna alternativa, vienen a sostener que este tema se va a resolver en tres años, y el tema ya tendría que haber tenido una rápida solución".
El diputado de la Ciudad señaló además que "el año pasado fue justificable que por la emergencia se priorizaran los temas de la salud y de la educación, pero la emergencia se superó. Pero todas las obras que no se ven son rápidamente postergadas. Y en ese sentido creo que hay un desastre de planificación y desgobierno en la Ciudad de Buenos Aires. Estamos viviendo en una ciudad sucia y mal iluminada. Creo que realmente hay que ponerse las pilas, gobernar".
En el mismo sentido la auditora de la Ciudad de Buenos Aires, Noemí Fernández de Cotonat, dijo que "no es nada más que la cantidad de agua que cayó lo que motivó el caos. Lo que pasó este martes se pudo haber evitado o haberse paliado muchísimo, si se hubieran terminado las obras que el Gobierno porteño tendría que haber hecho. Desde el año 1998 hay un plan hidráulico, en el que se prevé la realización de veintisiete obras, de las cuales se hizo una sola, que es la del arroyo Maldonado, aunque la avenida Juan B. Justo desgraciadamente se sigue inundando".
Fernández de Cotonat agregó que "además sólo se hicieron once de las veintitrés cuadras programadas del arroyo Vega, que es la que provoca las inundaciones en Belgrano, o sea que desde el '98 a la fecha se hicieron nada más que una obra y un cuarto, de las veintisiete obras programadas. Y esto no es consecuencia de la falta de fondos, porque la Ciudad tuvo superávit hasta el 2001".
La auditora sin embargo no culpó únicamente al Gobierno del déficit que posee la Ciudad en obras públicas, ya que afirmó que "es la Legislatura la que tendría que haber exigido de alguna forma, mediante leyes, resoluciones o declaraciones, el estado de ejecución de estas obras y preguntar por qué no se hicieron".
Consultado sobre éstas declaraciones, el secretario de Obras y Servicios Públicos de la Ciudad de Buenos Aires, Abel Fatala, aseguró que "Fernández de Cotonat, lamentablemente, confunde muchísimo los temas. Es una analfabeta hidráulica porque está basándose en un informe que produjo la Auditoría en el año 98/99. O sea, que no entra a analizar las obras que se hicieron en el 2000, 2001, y bueno, obviamente, en el 2002".
"No es verdad que se haya hecho sólo una obra del plan hidráulico. Puede ser que sea cierto respecto al análisis que hicieron ellos de algunos de los programas que revisaron en el año 98/99. Pero, no tiene nada que ver con la realidad que estamos viviendo hoy. O sea, está totalmente desactualizada", afirmó.
Según Fatala "en el arroyo Maldonado no hicimos ningún canal aliviador. Lo que se hizo fue trabajar en los reservorios de la cancha de Atlanta que por motivos económico-sociales, y por una presentación que en su momento hizo Gustavo Beliz a través del Defensor del Pueblo Adjunto, Antonio Brailovsky, que frenó la licitación en el mes de diciembre del 2001, no se pudo ejecutar esa obra. Pero en el Maldonado no ejecutamos obras porque es una de las cuencas más complejas que tiene la Ciudad de Buenos Aires. Por eso estamos desarrollando todo un plan de trabajo junto con el Banco Mundial que nos permitiría recién a fines de este año contar con todo el programa de obras generales".
El funcionario porteño destacó que "la lluvia de este martes es la más importante que hemos tenido después de la del 24 de enero del 2001. Pusimos en vigencia un programa que hemos elaborado y que empezamos a ejecutar en forma muy eficiente y rápida a partir del año 2000, y durante todo el año 2001, donde hicimos una inversión de 30 millones de pesos en el área hidráulica. Y durante el año 2002 lamentablemente la situación económico-social determinó que lo que nosotros teníamos pensado invertir no solamente en el área hidráulica, sino en todas las áreas de infraestructura, tuvo que ser postergado".
Según Fatala "si nosotros no hubiéramos tenido las obras que hicimos en el 2001 el nivel de acumulación de agua que tuvimos en muchos barrios de la Ciudad de Buenos Aires hubiera sido el doble. En esos lugares, en los que tuvimos 70 centímetros de agua en promedio, hubiéramos tenido casi un metro y medio".