Publicado: 30/10/2003 UTC General Por: Redacción NU

Ibarra no quiere animales en los espectáculos circenses

El Poder Ejecutivo porteño envió a la Legislatura un proyecto de ley por el cual se prohíbe en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires la explotación, exposición, exhibición y maltrato de animales, cualquiera sea su especie, en los espectáculos circenses. Esta iniciativa, que tiene despacho de la comisión de Desarrollo Económico, estuvo a punto de ser tratada en la sesión del jueves
Ibarra no quiere animales en los espectáculos circenses
Redacción NU
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En la sesión de este jueves estuvo a punto de ser sancionado un proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo porteño por el cual se prohíbe en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, la explotación, exposición, exhibición y maltrato de animales, cualquiera sea su especie en los espectáculos circenses. La sesión se levantó justo cuando se iba a tratar este tema, debido a lo avanzado de la hora.

La iniciativa, que posee despacho de la Comisión de Desarrollo Económico que preside el diputado Luis García Conde, establece también la derogación del segundo párrafo del artículo 150 y el artículo 151 de la Ordenanza 9/12/910.

En los fundamentos del proyecto se esgrime que "resulta necesario velar por el cuidado de las especies animales en cuanto a respetar, dentro de lo posible, las condiciones de su hábitat natural. En los espectáculos circenses es común el ofrecimiento de números artísticos o de destreza protagonizados por animales adiestrados para el entretenimiento o diversión de los espectadores y generalmente los métodos de aprendizajs constituyen una agresión psicológica y fisiológica al animal, donde se emplean técnicas que consisten, a menudo, en maltratos físicos".

Entre los ejemplos que citan se puede mencionar la extirpación de garras en los felinos para evitar accidentes, o la extirpación de dientes incisivos en los chimpancés, así como durísimos castigos corporales y utilización de picanas, látigos, varillas y otros métodos no menos violentos, con el fin de lucrar con el consiguiente aprendizaje de los animales.

También sostiene que a estos maltratos mencionados debe sumarse la falta de condiciones apropiadas para el alojamiento de los animales, tanto en su traslado como en el sitio de emplazamiento del espectáculo y las eventuales deficiencias alimentarias.

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