Se vienen los spring breakers porteños
Concursos de remeras mojadas en los lagos de Palermo, fiestas electrónicas, jóvenes chapoteando en fuentes públicas, muchos adolescentes a los gritos por los principales centros comerciales de la Ciudad y un éxodo masivo de jóvenes a las playas bonaerenses podría llegar a ser el resultado de las vacaciones de primavera anunciadas por el Gobierno de la Ciudad para el ciclo escolar 2009, si la invasión cultural norteamericana continúa dando frutos como hasta ahora.
Si bien el objetivo es otorgarle al estudiantado un breve respiro para recuperar energías y terminar el año con entusiasmo, la medida -que tomó por sorpresa a los padres y fue celebrada entre los jóvenes-, ya recibió críticas de parte del Gobierno de la provincia de Buenos Aires.
De acuerdo al calendario escolar porteño, el año próximo las clases comenzarán el 2 de marzo, las vacaciones de invierno serán del 13 al 24 de julio, el receso primaveral comenzará el 13 de octubre y finalizará el 16. Las clases terminarían el 18 de diciembre, siempre y cuando no se realicen demasiados paros docentes.
"Nosotros estábamos con expectativas de poder acordar un cronograma en conjunto, pero la Capital tiene derecho a decidirlo por su cuenta. No hemos acordado esto juntos. No es bueno cortarse solos, pero es una decisión que el Gobierno porteño tenía interés hace tiempo", comentó por Radio Provincia, el director general de Cultura y Educación bonaerense, Mario Oporto.
"Mi pensamiento es que no creo que sea necesario, yo pienso más en cuántos días más de clase tienen los chicos que en cuantos menos. Voy a estudiarlo, no hay que ser necio en nada pero no me parece que sea útil o necesario", agregó.
Tras remarcar que "las medidas unilaterales no son buenas", Oporto aseguró que el calendario escolar bonaerense se va a definir "antes que termine noviembre".
"La idea es arrancar la primera semana de marzo, el 9 los alumnos de secundaria para que den los exámenes la primera semana de marzo, me gustaría que las vacaciones de invierno sean en julio y no en agosto como este año", dijo.
Finalizando, resaltó que "si hay argumentos pedagógicos es bueno exponerlos y si hay argumentos turísticos sería bueno que las vacaciones de invierno las discutiéramos entre todas las provincias, si una jurisdicción toma una medida sin consultar al resto, creo que no favorece, sino que perjudica".
Desde el Gobierno de la Ciudad, remarcaron que las vacaciones de primavera vendrán a salvar la escasez de feriados que hay en la estación, y beneficiarán el desempeño de los estudiantes en el último trimestre del año.