El INDEC bajo sospecha: el círculo rojo pide garantías de estabilidad
El ambiente empresario se encuentra inquieto ante la reciente intervención del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), bajo la gestión del presidente Javier Milei. Desde figuras alineadas con el oficialismo hasta críticos del Gobierno, hay consenso en la necesidad de mayor transparencia en la presentación de datos, especialmente en lo que respecta a la inflación, que según las consultoras privadas podría superar el 2% en enero.
El tono de preocupación se ha intensificado en foros empresariales donde, tradicionalmente, las críticas a las decisiones macroeconómicas eran escasas. Un miembro del grupo de empresarios expresó que el mes de febrero ha comenzado de manera “caliente”, señalando inquietudes respecto a cómo la intervención puede afectar la confianza necesaria para la inversión.
Los empresarios destacan que la confianza es un pilar fundamental en la economía y cualquier quiebre puede romper la estructura básica que garantiza la previsibilidad en las decisiones de negocios. Esta inquietud se intensifica ante la percepción de que el INDEC podría estar distorsionando la realidad económica para encubrir problemas más profundos.
La salida de Marco Lavagna de la dirección del INDEC ha generado reacciones adversas. Actores del círculo rojo mencionan que la intervención sucede en un momento en que la macroeconomía mostraba señales de fortaleza, lo que genera temores sobre una posible ocultación de la inflación real. Algunos apuntan que esta situación revive recuerdos del controvertido Guillermo Moreno, quien estuvo a cargo del INDEC en momentos de severa crisis de credibilidad.
Anunciar un cambio metodológico para luego dar marcha atrás cuando el dato 'da mal' es el camino más corto para perder toda seriedad. La credibilidad se construye con consistencia. Fin.#INDEC pic.twitter.com/mhvtooekAA
— Gr_ (@GCepeha) February 2, 2026
Por su parte, las voces críticas han empezado a afirmar que la supuesta baja en la inflación podría ser insostenible, poniendo en riesgo a las empresas locales que luchan por mantener sus márgenes de rentabilidad. Un empresario del sector de consumo masivo mencionó que entiende que los datos oficiales no reflejan la realidad del poder adquisitivo de los consumidores, quienes continúan enfrentando dificultades para llegar a fin de mes.
Los empresarios no solo expresan su preocupación por la intervención del INDEC, sino que también han comenzado a abogar por la necesidad de ayudar al Gobierno a preservar su legitimidad ante la población. Temen que si la situación económica continúa deteriorándose, puede haber un desgaste social que impacte negativamente en el tejido económico del país.
Finalmente, en medio de la incertidumbre, algunos empresarios que habían mostrado interés por realizar inversiones en Argentina empiezan a dudar. La intervención del INDEC está generando preguntas sobre la seguridad jurídica del país, que podrían llevar a una postergación de proyectos fundamentales para la recuperación económica.