Entre el Nunca Más y la “verdadera libertad”: la Iglesia marca posición a 50 años del golpe
La Conferencia Episcopal Argentina publicó un documento a días del 24 de marzo en el que, según el texto, se plantea "la memoria, potencia de futuro" y se hace un llamado a la acción en el 50° aniversario del golpe de 1976. El pronunciamiento sintetiza la postura episcopal en un escrito de "alto contenido político", anclado en las enseñanzas del papa Francisco, que aborda cuestiones de economía, justicia, derechos humanos y memoria.
En el texto, los obispos sostienen que la conmemoración debe ser una oportunidad para reafirmar el "Nunca Más" y al mismo tiempo para reivindicar una búsqueda por la que llaman "la verdadera libertad". Los firmantes subrayan la necesidad de articular memoria y presente: "La memoria, potencia de futuro", afirma el documento, planteando que recordar no es sólo registrar el pasado sino orientar decisiones actuales.
La Iglesia advierte sobre los desafíos sociales y económicos del país y reclama que la preocupación por la justicia social acompañe las reflexiones históricas. En ese sentido, el comunicado remarca que la comunidad eclesial no puede permanecer al margen de "la economía, la justicia, los derechos humanos y la memoria", y propone una mirada integral sobre la situación nacional.
Mensaje de la 202ª Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina: “Nunca más” a la violencia de la dictadura y “siempre más” a una democracia justa.#Comunicación #CEAhttps://t.co/qVteQKVzDP
— Conferencia Episcopal Argentina (@EpiscopadoArg) March 19, 2026
Vinculado con el enfoque pastoral del papa Francisco, el escrito episcopal convoca a recuperar la centralidad del bien común y a poner énfasis en políticas que atiendan la pobreza y la desigualdad. El llamado es explícito: los obispos reclaman un "llamado a la acción" para que el recuerdo de la dictadura sirva de base para construir una democracia más justa y solidaria.
El documento también reflexiona sobre la diversidad de memorias y sobre cómo estas deben contribuir a un consenso democrático. Los obispos plantean la necesidad de sostener el principio del "Nunca Más al terrorismo de Estado" y, simultáneamente, promover espacios de diálogo que permitan enfrentar las heridas del pasado sin instrumentalizarlas políticamente.
Con este pronunciamiento, la Iglesia se suma al debate público por los 50 años del golpe y marca su propia agenda: memoria activa, compromiso con la justicia social y un reclamo por la "verdadera libertad" entendida como garantía de derechos para todos. El texto episcopal, difundido antes del 24 de marzo, busca influir en el tono de las conmemoraciones y en las políticas públicas que se propongan desde ahora en adelante.