A solear, mi amor
Por segundo año consecutivo, la gestión de Mauricio Macri abrió las playas secas para que los porteños puedan disfrutar en enero y febrero. Ubicadas, una en la zona sur de la Ciudad, frente al lago aliviador del arroyo Cildañez en Parque Roca y la otra en Núñez, a la vera del Río de la Plata, donde termina la General Paz, en el Parque de los Niños, las playas porteñas cerraron sus puertas el fin de semana pasado, con la frente bien alta, tras haber recibido a más de 300 mil visitantes, superando el número de concurrentes del año pasado.
Buenos Aires Playa es la primera y única playa urbana de Latinoamérica, aunque no la única del mundo, dado que ciudades como París, Tokio, Roma y Berlín ya cuentan con las suyas hace varios años. Acá, la iniciativa surgió con el objetivo de hacer visible la Ciudad, recuperar el espacio público y brindar una opción de recreación para aquellas personas que no tienen posibilidad de irse de vacaciones y por eso se quedan en terreno porteño durante el verano.
Al respecto, el jefe de Gobierno Mauricio Macri, en el cierre de la temporada 2010, manifestó: ?Esta propuesta nos entusiasma año tras año porque podemos ofrecerle a mucha gente, que por una razón o por otra se quedó sin salir de vacaciones, un espacio de descanso y esparcimiento con seguridad y cientos de espectáculos gratuitos?.
Este verano, el Gobierno porteño, al igual que en 2009, brindó servicio de sombrillas, reposeras, bebederos, baños, vestuarios y duchas al aire libre para que la gente pueda soportar las altas temperaturas, ya que no está permitido meterse en los espejos de agua ubicados frente a los areneros.
También se realizaron más de 250 actividades deportivas, como vóley, fútbol playero, tenis y pelota-paleta, que contaron con la participación de importantes deportistas, como David Nalbandian, quien brindó una clínica de tenis; figuras de Boca y River, y jugadores de vóley de la Liga Nacional, que realizaron exhibiciones. Además, hubo clases de baile, gimnasia aeróbica y juegos inflables para los más pequeños.
La cultura fue otro de los principales atractivos de las playas porteñas. Se realizaron más de 200 actividades en ese rubro. Entre ellas, se brindaron shows en vivo todo el día, con la participación de artistas, como César ?Banana? Pueyrredón y Manuel Wirtz, y se montaron bibliotecas para que la gente pudiera leer mientras disfrutaba del mate bajo el sol.
Las playas porteñas le costaron a la Ciudad unos 2.5 millones de pesos iniciales, destinados básicamente a la compra de elementos y la instalación de redes de agua y baños. La inversión de este año, si bien no fue detallada por el Gobierno, fue mucho menor porque los elementos comprados el año pasado se volvieron a utilizar este verano.
Desde que las playas fueron creadas, en enero de 2009, varios sectores de la oposición critican al macrismo por el emprendimiento. La consideran una iniciativa que sirve sólo para ser vista por la gente pero que en realidad no tiene mucha incidencia en los grandes problemas de la Ciudad.
El legislador Martín Hourest comentó a Noticias Urbanas que si ?la idea del Jefe de Gobierno es asumir que hay mucha gente que no tiene la posibilidad de irse de vacaciones haciendo playas, considero que ir a solearte no es la mejor política pública?.
El diputado de Igualdad Social, que trabaja en el interbloque que dicho espacio mantiene con Proyecto Sur, consideró que la respuesta de la gestión macrista a las necesidades de la gente ?siempre fue anémica?, y agregó que no se mejoró la infraestructura ?ni de las escuelas ni de clubes de barrio, que es donde realmente se debe fomentar la recreación?.
Más allá de estos cuestionamientos, el Gobierno de la Ciudad abrió las playas por segundo año consecutivo y la respuesta de la gente fue positiva, al menos eso es lo que demuestra una encuesta que se realizó a sus visitantes.
Los números oficiales marcan que del 99 por ciento de los consultados, un 85 por ciento consideró la iniciativa como ?muy buena?, y otro 14 por ciento como ?buena?. Además, el 97 por ciento de los encuestados calificó como positivo el trato del personal de playas a los visitantes, y el 99 por ciento dijo que recomendaría Buenos Aires Playa a algún amigo o pariente. Finalmente, la encuesta detalla que al 99 por ciento de los visitantes le gustaría que las playas vuelvan a estar el año que viene.
Contento con los números, el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quen tiene bajo su órbita el manejo de las playas, comentó que ?los vecinos valoran mucho la iniciativa, el trato que reciben por parte del personal, la limpieza del lugar y las instalaciones que hacen de Buenos Aires Playa un oasis de tranquilidad en medio de la Ciudad?.
Desde la mirada del Gobierno, las playas porteñas surgieron para que los que no tienen la oportunidad de salir de vacaciones puedan recrearse en el verano. Y desde la otra orilla, los areneros con sombrillas significan una simple iniciativa que busca conformar con muy poco a los que menos tienen.
Además, la encuesta oficial habla de la buena respuesta que tuvo de los que acudieron a las playas secas. Sin embargo, tanto algunos foros de internet como las voces opositoras distan mucho de esa visión. Así, se piden políticas más profundas que solucionen los problemas de los pobres y no inversiones que sirven sólo ?para la foto?.