El PRO y los K se cruzan por el Per Saltum
La decisión del kirchnerismo de pedir la intervención de la Corte Suprema sobre el Consejo de la Magistratura por la definición de jueces clave y la presentación del proyecto de per saltum que hizo el jefe del bloque de senadores K, Miguel Angel Pichetto, unió a todos los diputados de la oposición en su rechazo a la maniobra.
La magnitud del enfrentamiento también involucró a los referentes porteños, quienes también expresaron sus posiciones a favor y en contra de la iniciativa. Nuevamente en la Ciudad se produjo un cruce entre el macrismo y el kirchnerismo.
El senador del Frente para la Victoria (FpV) por la Ciudad, Daniel Filmus, apoyó las palabras del jefe de la bancada de senadores K, Miguel Ángel Pichetto, quien defendió la creación del instituto del per saltum, al destacar la importancia de esta figura ?para resolver los problemas de crisis institucional?.
Filmus dijo que el proyecto ?reglamenta el uso del per saltum para cuestiones en los que la institucionalidad se vea amenazada. Casos con juicio pendiente o con sentencia de primera instancia, o en aquellos en las que una medida cautelar demore el proceso indefinidamente?.
?El primer antecedente del per saltum en la historia argentina surgió durante la presidencia de Raúl Alfonsín, cuando este envío al Congreso en 1987 un proyecto para que el máximo tribunal de justicia pudiera saltearse instancias y avocarse a causas de gravedad institucional radicadas en tribunales inferiores?, explicó el Senador.
Finalmente, Filmus recordó que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, entonces senadora presentó un proyecto en el mismo sentido en 2002 y que en sus fundamentos cita al Dr. Germán Bidart Campos quien sostiene que "el derecho constitucional es un mundo esencialmente político en la más científica acepción de la política; y la Corte no nos asusta decirlo es un Tribunal político que co-gobierna como cabeza de un poder ? el Judicial - que, por ser poder del Estado es también político. Hay otra política - la partidaria - que no es mala en sí misma, todo lo contrario. Pero esa sí es mala, pésima cuando se infiltra en el poder Judicial".
Una posición diametralmente opuesta sostuvieron los diputados nacionales de la oposición, quienes el mismo jueves al mediodía realizaron una conferencia de prensa ?sobre el nuevo intento del kirchnerismo de avasallar las instituciones y utilizar los mismos mecanismos que en la década del 90?, en alusión al proyecto de per saltum, que se traduce en la intervención de la Corte Suprema sin necesidad de cumplir con las instancias previas en casos de extrema importancia, como la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
Los diputados nacionales, Federico Pinedo (jefe de la bancada de Propuesta Republicana), Ricardo Gil Lavedra, Mario Negri y Juan Pedro Tunessi (UCR); Margarita Stolbizer (GEN), Juan Carlos Zabalza (Socialismo), Victoria Donda (Libres del Sur), Alfonso Prat Gay (Coalición Cívica); Patricia Bullrich (Unión por Todos) y Enrique Thomas (PJ disidente); se unieron para dar a conocer a la sociedad su oposición al proyecto del gobierno nacional.
La iniciativa K indica que la Corte habilitará la instancia "con mecanismos restringidos y de marcada excepcionalidad" y advierte que "sólo serán susceptibles del recurso extraordinario por salto de instancia las sentencias definitivas de primera instancia y las resoluciones equiparables a ellas en sus efectos".
El proyecto está firmado por el jefe del bloque del Frente para la Victoria (FpV), Miguel Angel Pichetto, y por sus colegas de bancada Marcelo Fuentes, Marina Riofrío, Aníbal Fernández, Marcelo Guinle y José Mayans.
La iniciativa para reglamentar el "per saltum" establece un artículo 257 bis y ter del Código Civil y se funda en el mecanismo jurídico que fue utilizado en la década de '90 en causas vinculadas a las privatizaciones.
El proyecto del kirchnerismo entiende que "existirá gravedad institucional" en aquellas cuestiones sometidas a juicio que "excedan el interés de las partes en la causa" y se proyecten "sobre el general o público", de modo que su trascendencia comprometa "instituciones básicas del sistema republicano del gobierno" y garantías constitucionales o contenidas en tratados internacionales.
El "per saltum" es una figura extrema que habilita a la Corte Suprema a tomar un caso para darle una solución final, sin que el expediente pase por la escalera judicial que implican las diferentes instancias previstas para el común de los expedientes.
La figura del per saltum fue utilizada por el expresidentes de la nación; Carlos Menem, cuando impulsaba la privatización de Aerolíneas Argentinas.
Para ese momento, el menemismo había impulsado el aumento de número de jueces en la Corte Suprema. Dos de los actuales miembros de la Corte Suprema estuvieron presentes en aquella decisión: Enrique Petracchi, que votó por el "per saltum", y su colega Carlos Fayt, el único de los entonces miembros de ese tribunal que se opuso a recibir el expediente.