Podrán votar hasta los presos
A raíz de un interés por emitir el voto, planteado por un detenido con prisión preventiva de la cárcel de Devoto, la Defensoría General del Ministerio Público de la Ciudad, presentó un recurso de amparo ante la Cámara Contencioso Administrativa y Tributaria.
"En una de las visitas que realizamos regularmente a los lugares de detención de imputados, un detenido con prisión preventiva en la cárcel de Devoto nos presentó esta inquietud", describió a NOTICIAS URBANAS el Defensor General, Mario Jaime Kestelboim. Y agregó: "En uso de nuestras funciones planteamos el amparo para los detenidos con derecho y obligación de votar en la cárcel de contraventores de la Ciudad; y letrados de nuestra Defensoría patrocinaron al otro detenido".
La presidenta de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo y Tributario, junto con los magistrados del Tribunal Superior de Justicia acordaron implementar los mecanismos para efectivizar el voto en los casos de detenidos sin sentencia que figuren en el padrón porteño.
En la Acordada Electoral Nº 6/2007 del máximo Tribunal de la Ciudad se expresa que a raíz de la petición de tres detenidos para "ejercer su derecho electoral" en el ballotage, de la vigencia del Código Electoral Nacional que sustenta el pedido, y de la competencia electoral que ejerce, se responderá la solicitud.
El procedimiento no será muy sencillo. Primero el DNI de los detenidos deberá estar en poder del Tribunal (al menos dos de los tres detenidos tienen hasta el momento, su documento en trámite); luego "un funcionario designado al efecto, que entreviste al presidente de la mesa en que figura empadronado el elector, le exhiba el documento del elector detenido y le solicite que autorice la emisión del voto de esa persona" informará que el sufragio se realizará en el lugar de su detención.
"Si el presidente autoriza la emisión del voto, proveerá un sobre de votación con su firma y la de los fiscales acreditados en la mesa y de ejemplares de todas las boletas autorizadas para los comicios. Ese sobre y las boletas de votación se introducirán en otro sobre que será debidamente cerrado por el presidente de la mesa", detalla la Acordada.
El funcionario se trasladará posteriormente al centro de detención, y -en un cuarto oscuro dispuesto por el Servicio Penitenciario y frente al detenido- abrirá el sobre, colocará las boletas y dará instrucciones para destruir la no utilizada.
El detenido ingresará solo al cuarto, efectuará su voto, cerrará el sobre y se lo entregará al funcionario, quien recorrerá sus pasos y volverá a la mesa donde se encuentra empadronado el elector. Y finalmente será el presidente de la mesa "quien introducirá el voto en la urna si lo estima correspondiente, y consignará en el documento cívico de identidad la constancia de que el elector ha participado en el comicio".
El Director de la Cárcel de Contraventores de la Ciudad, Jorge Hadad, ante la consulta de NOTICIAS URBANAS sobre el desarrollo del operativo resaltó que "la ley electoral permite que los detenidos efectúen su voto".
"No habrá ningún inconveniente para responder a los requerimientos del Tribunal Superior de Justicia. Habilitar un espacio para un cuarto oscuro es un mero trámite. Yo cumpliré con lo que me ordene el Tribunal", aseguró Hadad.
En la primera vuelta electoral una asistente social realizó una consulta a los detenidos de la cárcel porteña, sobre su voluntad de sufragar; ante el desgano expresado, no se solicitó al Tribunal la habilitación de una mesa.
El voto es un derecho y una obligación debido a ésta ultima condición es que la Defensoría presentó el amparo y el Tribunal acordó la implementación del operativo.
"Di instrucciones de que se informara a los detenidos que estará todo dispuesto para que el domingo voten", resaltó Kestelboim.
Si bien habilitar las mesas en los centros de detención, con sus respectivas autoridades y fiscales, urnas, sobres, boletas y padrones, es prácticamente imposible con la jornada electoral a tan corta distancia, sería apropiado programarlas para las próximas elecciones. De esta manera se evitarán dudas sobre la transparencia del acto, ya que las autoridades de mesa podrían llegar a pedir la nulidad del voto.