Comunidad judía, entre el rechazo y la aceptación
Luego de que Mauricio Macri y Guillermo Montenegro hayan designado al ex comisario Jorge ?Fino? Palacios al frente de la flamante policía porteña, las distintas instituciones judías salieron a repudiar el nombramiento, al que clasificaron de ?repudiable y desastroso?.
Días más tarde, y con una reunión con miembros del Ejecutivo porteño de por medio, las declaraciones del presidente de la DAIA, Aldo Donzis, bajaron el nivel de acusaciones y ahora asegura que ?no se puede ser cretino y se debe reconocer el buen trabajo que Palacios hizo en su momento?.
Además, Donzis y otros participantes de la reunión aclararon que el cónclave se llevó adelante en un clima de ?respeto y cordialidad?, negando así los rumores que la reunión había terminado abruptamente y con tirantez en las relaciones.
El presidente de la AMIA, Guillermo Borger, explicó que Montenegro, junto al secretario general Marcos Peña, informaron los motivos por los cuales designaron al "Fino". "Palacios había sido reconocido por el Estado de Israel por su participación en la investigación del atentado?, sostuvo, en declaraciones a la agencia judía de noticias.
FAMIALES SOSTIENEN EL RECHAZO
La agrupación Familiares y Amigos de las Víctimas del Atentado a la AMIA, a diferencia de otras instituciones judías, aún sostienen el rechazo a la designación de Palacios.
Olga Degtiar, miembro de la agrupación, expresó que ?Fino Palacios fue para los familiares de AMIA, lo que Astiz en la dictadura?, según informó la agencia judía de noticias. ?Estoy horrorizada, no puedo pensar que hayan designado a Palacios que está procesado por la causa AMIA?, agregó.
Dogtiar, en declaraciones a la misma agencia, terminó asegurando que Fino Palacios ?de alguna forma estafó a todos los familiares en nuestro sentimiento, en nuestra buena fe, abuso de nuestro sentimiento?.
De esa forma, la comunidad judía se muestra con un doble discurso, por un lado los Familiares y Amigos de las Víctimas del Atentado a la AMIA, con un rechazo profundo al nombramiento; por el otro, las autoridades de la AMIA, que sostienen un discurso más moderado.