El entramado político de la elección de los ciudadanos ilustres
Ser legislador de la Ciudad no es ocuparse solo de cuestiones políticas institucionales. En teoría, debería ser un lugar de acercamiento con la problemática social más allá de las extracciones partidarias. Sin embargo, desde que el hombre es hombre y la organización social transformó a algunos en políticos, lo común son acciones guiadas por réditos que
escapan al puro altruismo.
Así se deciden en la Legislatura porteña los subsidios, las condonaciones de deuda y las distinciones. Precisamente, los legisladores de la Ciudad tienen la prerrogativa de elegir
qué personajes de la cultura, ciencia, deporte y demás, tienen el "honor" de ser distinguidos como personalidades destacadas o ciudadanos ilustres de la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, ante la falta de una normativa que especifique requisitos, cualquiera puede ser acreedor de tal reconocimiento.
¿Qué dicen los legisladores? La radical independiente María Florencia Polimeni -miembro de la Comisión de Cultura- señaló a NOTICIAS URBANAS: "No existe un escalafón real. Es más sentido común que otra cosa, pero no siempre el sentido común está a la orden del día acá, como todos sabemos".
Hasta el momento, existe un cupo de 10 para los ciudadanos ilustres y, en el caso de las personalidades destacadas, ese cupo es ilimitado. El presidente de la Comisión, el
socialista Norberto La Porta, presentó un proyecto (en el 2005) para restringir los nombramientos que, aunque tuvo principio de consenso, está a punto de caer. "Yo estoy convencida de que es necesario una normativa de fondo con relación a este tema. No puede ser que saquemos ciudadanos ilustres y personalidades destacadas como chorizo, cuando en realidad la mejor manera de jerarquizar esa distinción es darle una categoría nueva y hacerla de mayor difícil acceso", afirmó Polimeni.
CÓMO SE DECIDEN LAS DISTINCIONES
Para elegir a alguien como ciudadano ilustre son necesarios 40 votos sobre un total de 60, algo complicado en una Legislatura acostumbrada a las vacaciones intermitentes de sus diputados, salvo excepciones - claro está- como el tema Cromañón. Este marco, más alguna traba política en algunos casos, dificultó el nombramiento de indiscutidos como Julio Bocca, el pianista Bruno Gelber o el cineasta Leonardo Favio, finalmente reconocidos.
El tema político no es menor. En varias oportunidades se postuló a Mirtha Legrand, con una trayectoria pública que duplica la edad de este cronista, o a Magdalena Ruiz Guiñazú, entre otros postulantes, pero el “diplomita” y la medalla de honor nunca llegó. Por su parte, la legisladora del Frente para la Victoria Marta Talotti propuso al jockey Jorge Valdivieso (2004) y fue aprobado. Sin la intención de quitarle mérito al deportista, es en este punto donde surgen las diferencias. ¿Cuál es el criterio para la elección? Supuestamente, hay un escalonamiento.
Primero, las personalidades destacadas y, después, los ciudadanos ilustres. "Lo que uno tiene que buscar como diputado es encontrar el termómetro para encontrar las figuras que son representativas para la gente. La elección de tal o cual ciudadano depende muchísimo de las composiciones de la Legislatura y de como se levante el diputado. Este año hemos votado a jockeys y no sé hasta qué punto es el impacto cultural que ha tenido para a Ciudad", señaló Florencia Polimeni.
Esta perspectiva un tanto crítica no es compartida por el ex legislador de Alternativa Federal, Ricardo Busacca, quien presentó un proyecto que fue aprobado para ilimitar los
nombramientos de las personalidades destacadas. "Creo que el galardón es importante y tiene sentido en la medida de que no se elijan 100 ciudadanos ilustres", señaló a NOTICIAS URBANAS.
La ley 578 sancionada el 10 de mayo de 2001, señala como requisito ser persona física, nacida en la Ciudad o haber residido en ella durante diez años como mínimo y que se hayan destacado por la obra y trayectoria en diferentes campos. Sin embargo, sigue pendiente el tema de una mayor restricción para que las distinciones vuelvan a ser lo que eran. Otra cuestión es la de género: desde 1973 se distinguieron a 197 personas como ilustres, de las cuales solo hay 35 mujeres. ¿Legislatura machista? “No puede ser que saquemos ciudadanos ilustres como chorizos”, dijo Polimeni.
¿QUIÉNES, CUÁNTOS Y POR QUÉ?
Durante el 2005 los legisladores porteños distinguieron a 22 personas como personalidades destacadas. Los elegidos fueron Cora Cané (periodista); Norberto Galasso (historiador); Micaela Riso (Carmencita Calderón, bailarina de tango); Lisandro Adrover (bandoneonista); Amelita Baltar (cantante); Mario Clavell (cantante); Alfredo Mariano Olivera (creador y director de LT22 radio "La Colifata"); Carlos López Puccio (músico).
La lista continúa con Andrés Oscar Arezzo (director, actor, autor); Guillermo Guerrero (dibujante y caricaturista); Antonio Pérez (fotógrafo); Eleonora Cassano (bailarina);
Bruno Gelber (músico); Charly García (músico); Pia Sebastiani (concertista); Sandra Mihanovich (cantante); Andrea Vianini (deportista); Jorge Cupeiro (deportista); Adel Made (presidente del Centro Islámico Argentino); Emanuel David Ginóbili (deportista); Guillermo Tulio Fernández Jurado (cineasta), Antonio De Raco (pianista) y Lola Frexas (pintura).
Por otro lado, los ciudadanos ilustres del 2005 fueron: Julio Bocca (bailarín); Leonardo Favio (cineasta) y Bruno Gelber (pianista). El año pasado, el cupo se completó, entre deportistas, arquitectos, científicos, actrices, dibujantes, músicos, periodistas y pintores.