Publicado: 21/02/2026 UTC Nación Por: Horacio Ríos

FATE: la empresa que murió dos veces

El cierre de FATE se inscribe en el marco del industricidio que está llevando a cabo Javier Milei. Por eso se debe traer a colación el antiguo proyecto FATE Electrónica, que se desarrolló en la misma empresa, convertida de esta manera en la doble reina de los sueños muertos.
FATE: la empresa que murió dos veces
Horacio Ríos
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A veces pasa. Los precursores se esfuerzan hasta el límite para construir un emprendimiento y sus herederos rifan alegremente el duro trabajo de sus progenitores.

Antiguos directivos de la empresa cuestionan la tarea de su actual presidente, Javier Madanes Quintanilla, que según informaron a Noticias Urbanas, “proviene del mundo de las finanzas y no de la producción” y fue designado en medio de un complejo entramado de internas familiares. En los ’90, Manuel Madanes, próximo a retirarse, contrató a la empresa Escuela de Psicología Social de Organizaciones (EPSO) para elegir a su sucesor. El designado fue su hijo Miguel, a quien iba a acompañar su hermana Mónica, pero al poco tiempo su familia lo desautorizó y quedó al frente de la empresa su primo Javier.

Los exdirectivos lo tildaron de ser “un hombre que oculta cosas. Hace tiempo, en un reportaje que le hicieron, habló de la historia de FATE y no habló ni de su tío Manuel ni del exministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard, que fue un socio de Manuel. Lo que hizo en estos días es imperdonable. Tiró por el piso la historia y el esfuerzo de dos generaciones”.

Industria de pioneros

Tal fue el caso de FATE. En 1940, Leiser Madanes fabricaba telas engomadas y pilotos para lluvia. En el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, se decidió a instalar una planta de recauchutaje de gomas, ya que las importadas no llegaban a causa del conflicto. Para lograrlo, se asociaron con la norteamericana American Tires, que contribuyó con la tecnología.

El ex Gerente de Producción de FATE Electrónica, Elio Díaz, que comenzó como operario en la empresa después de su paso por la Facultad de Ciencias Exactas, relató a Noticias Urbanas que “Manuel Madanes -segunda generación, hijo de Leiser- era amigo del matemático Manuel Sadosky, que cayó en desgracia después de la Noche de los Bastones Largos en 1966. Cuando echaron a todos los científicos, varios de ellos fueron sostenidos económicamente por el dueño de FATE. Un día, Sadosky le planteó a su amigo que se podía hacer algo con esa materia gris desocupada”.

“Madanes -prosiguió el exdirectivo- contrató al físico Carlos Varsavsky. En FATE querían obtener aluminio de un tipo de tierra que se traía desde Misiones. El proyecto no se concretó porque ese tipo de material no servía. Al mismo tiempo, la Aeronáutica trataba de conseguir la alúmina de una tierra australiana, que tampoco resultó. Ya estábamos en los 70, cuando la empresa se encontraba radicada en la planta de San Fernando. Varsavsky desarrolla en esos años una computadora, mientras que el ingeniero Roberto Zubieta se encontraba al frente del área de producción, acompañado por Pedro Joselevich, que se encargaba del área de semiconductores”.

“Ellos, junto al ingeniero Alberto Bilotti, desarrollaron las calculadoras Cifra, que era la marca de FATE. Éstas contaban con 150 circuitos integrados, que se conectaban a cinco plaquetas. Bilotti era el genio de los circuitos. Trabajaba en FATE, pero no figuraba, porque tenía dedicación exclusiva en la Facultad de Ingeniería. Pero, en esa época a Joselevich, que estaba casado con Adriana Puiggrós, que era la hija de Rodolfo, el rector de la UBA, le pusieron una bomba en la casa y se tuvo que exiliar. Allí Bilotti renunció a la UBA y se fue a FATE”.

“Para hacer la carcasa de las calculadoras -agregó Díaz-, se hizo un modelo en un molde con tierra de aluminio. Fue la Cifra 311. Allí se instala la planta de circuitos integrados. Éstos se importaban desde Estados Unidos y se encapsulaban en un ambiente esterilizado. Entonces se pone en marcha la minicomputadora Cifra Sistema, a diskette flexible. Se hizo un prototipo, pero no se comercializó porque llegó el golpe en 1976. En 1977, los militares secuestraron a la esposa de Madanes, cuando éste estaba en el extranjero, por lo que regresó al país para negociar su liberación. Una vez que la consiguió, Madanes contrató a nuevos directivos, entre los que se destacaba uno, que venía de la textil Grafa, que decía que era lo mismo hacer circuitos integrados que caramelos, en línea con las presiones que venían desde Estados Unidos para que no hubiera una industria electrónica argentina”.

“Por esa época, Zubieta se exilió en Brasil, adonde hizo un aporte fundamental para desarrollar la industria electrónica allí. Al mismo tiempo, secuestraron a Héctor Abrales, que era su socio en una consultora que tenían, que luego murió mientras era torturado. Todo para que no hubiera ciencia e industria argentinas, ni patriotismo”.

Díaz de emprender

Díaz llegó a la empresa en 1971 como operario, recomendado por Boris Spivacov, que había sido presidente de EUDEBA y luego había creado el Centro Editor de América Latina. “Al tiempo me eligieron delegado, pero Zubieta me propuso ser supervisor. Consulté a mis compañeros y me dijeron que aceptara, que me preferían a mí en ese lugar, antes que a alguien que podía ser un enemigo de los trabajadores. Después me convertí en gerente de Planificación. Allí supervisaba y coordinaba los proyectos en los que estábamos trabajando”.

“Para dar una idea del esfuerzo que se realizó hace años, Manuel Madanes había formado en los 60 la Gerencia de Investigaciones de Desarrollo de Neumáticos, por lo que había dejado de depender de American Tires. Además, había establecido altos standards de calidad, que había llevado a la empresa a los mercados de todo el mundo. FATE exportaba a Europa y a otros mercados sus productos. Lo contrario de ahora, ¿no?

El corolario de una “reconversión”

FATE cerró repentinamente sus puertas porque existe apuro para reconvertir una fábrica en una central de generación de energía. Aluar, su empresa asociada, participa del negocio del almacenamiento en la zona de Puerto Madryn, adonde se ubica su planta de producción de aluminio.

Aluar presentó un proyecto para instalar un sistema de baterías en la planta de San Fernando. El proyecto, en el marco de la licitación AlmaGBA ya le fue adjudicada por el Gobiernon nacional. Se trata de la generación de 660 MW, que se encuentra en fase de pre-ejecución y complementaría la tarea del Parque Eólico de Puerto Madryn, que ya existe. Aluar -ya no más FATE- firmaría el contrato en el primer semestre del año en curso y el límite del plazo para la habilitación vencería el 31 de diciembre de 2028. Ya existe un pedido de estudio de impacto ambiental en la Municipalidad de San Fernando.

De ahora en más, los neumáticos llegarán desde China, en donde ya existen, como mínimo, 920 nuevos puestos de trabajo.

Bussines, desindustrialización, desocupación y desnacionalización, impunidad. Peor, imposible. Aquí hay culpables, pero es casi seguro que jamás rendirán cuentas. Nadie va preso por vendepatria, en el país de los ciegos.

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