Ficha Limpia cerca: el Ejecutivo espera hasta 40 votos en el Senado
El Poder Ejecutivo nacional volvió a poner en el centro de la escena política el proyecto de Ficha Limpia, con la expectativa de conseguir este año lo que no logró en 2025: su aprobación en el Senado de la Nación. El oficialismo calcula que, con los números actuales de la Cámara alta, podría reunir entre 39 y 40 votos, superando la mayoría absoluta de 37 adhesiones que exige la Constitución para sancionar leyes con impacto electoral.
La iniciativa, que ya cuenta con media sanción de Diputados, modifica las reglas de elegibilidad para candidatos a cargos públicos. Su principal eje es impedir que personas con condenas confirmadas en segunda instancia por delitos vinculados a la administración pública y corrupción puedan presentarse en elecciones nacionales.
El escenario legislativo
En mayo de 2025, la Cámara alta rechazó el proyecto por 36 votos a favor y 35 en contra, sin alcanzar la mayoría absoluta requerida, en una sesión donde el kirchnerismo y dos senadores misioneros —Carlos Arce y Sonia Rojas Decut— terminaron bloqueando la propuesta a último momento.
Hoy, el mapa político es distinto. El interbloque oficialista, liderado por Patricia Bullrich, cuenta con 21 senadores, un crecimiento significativo respecto a las seis o siete bancas que tenía antes del recambio legislativo de diciembre pasado. Sin embargo, esa bancada por sí sola no asegura los números necesarios y obliga al Gobierno a negociar con otros bloques.
Hacia la mayoría necesaria
Para alcanzar la mayoría de 37 votos, el oficialismo apunta a conseguir apoyos fuera de su bloque. Entre los aliados potenciales están varios legisladores de la Unión Cívica Radical (UCR) que en el pasado respaldaron iniciativas similares y continúan en sus bancas. Entre ellos figuran Eduardo Vischi, Mercedes Valenzuela, Maximiliano Abad, Flavio Fama, Eduardo Galaretto, Carolina Losada, Mariana Juri, Rodolfo Suárez y Daniel Kroneberger.
Además, desde el bloque PRO podrían sumarse figuras como Martín Goerling Lara, Andrea Cristina y Victoria Huala, mientras que espacios provinciales aportarían votos desde senadores como Carlos Espínola (Corrientes), Alejandra Vigo (Córdoba) o aliados habituales como Beatriz Ávila (Tucumán). Con estos apoyos, el cálculo oficial es que la bancada podría ascender a al menos 39 votos —y con la incorporación de legisladores dialoguistas que ingresaron en diciembre, rondar los 40 apoyos posibles.
Entre los senadores misioneros que en el pasado promovieron la ley también hay declaraciones públicas favorables al proyecto, con la senadora Rojas Decut afirmando que “la sociedad lo demanda”.
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La estrategia oficial
Desde Balcarce 50 evalúan dos posibles caminos para reactivar el tratamiento de la ley: incluirla en un temario de sesiones extraordinarias en febrero o esperar al inicio del período ordinario en marzo. En ambos casos, el avance pasará por obtener dictamen en comisiones y lograr una redacción que sirva de puente entre las distintas fuerzas políticas.
No obstante, la iniciativa sigue enfrentando resistencia desde el espacio kirchnerista, que sostiene que la ley tiene un sesgo político y podría utilizarse de manera estratégica contra opositores, además de rechazar la idea de restringir derechos políticos a partir de fallos judiciales.
Relevancia nacional
La discusión sobre Ficha Limpia se da en un contexto donde varias provincias ya cuentan con normativas similares a nivel local, que en algunos casos son incluso más exigentes que la propuesta para el ámbito nacional. Estas leyes provinciales prohíben la candidatura de personas condenadas por delitos de corrupción en rangos más amplios de cargos y en diferentes poderes del Estado.
La eventual sanción de la ley a nivel nacional configuraría un punto de inflexión en las reglas del juego político argentino, con un fuerte impacto en la elegibilidad de figuras con causas judiciales firmes y encendiendo el debate sobre la transparencia, la ética pública y los límites de la participación política.