Fuerte respuesta de la UOM luego de la intervención, apuntó al Gobierno y a la Justicia
La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resolvió el viernes anular las elecciones sindicales de la seccional Campana de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), realizadas entre el 2 y el 4 de marzo, así como la elección nacional de autoridades, llevada a cabo el 18 de marzo, y dispuso la intervención judicial del gremio.
La Sala VIII del tribunal, integrada por los jueces Víctor Arturo Pesino y María Dora González, fundamentó esa decisión en la falta de garantías de “elección confiable, segura ni transparente” en el proceso electoral en la localidad bonaerense de Campana.
Frente a eso, la UOM respondió con un comunicado titulado: "La intervención de la UOM es un ataque al salario de los trabajadores", en el que responsabilizó por lo sucedido a los jueces que avalaron la reforma laboral del Gobierno de Milei y a al propio poder gobernante.
A continuación, el comunicado completo:
Los mismos jueces de la Cámara del Trabajo que avalaron la reforma laboral de Milei, Víctor Pesino y María Dora González, hoy avanzaron sobre la Unión Obrera Metalúrgica con un fallo arbitrario, antidemocrático, que avasalla la autonomía de nuestra organización.
La UOM es el principal sindicato industrial de la Argentina y este ataque llega en el mismo momento en que venimos enfrentando a las principales patronales del sector para defender el salario de los trabajadores metalúrgicos, después de una pérdida salarial brutal de los últimos dos años.
Esta intervención judicial no nació hoy. Es el desenlace de una operación política, judicial y empresaria que venimos denunciando desde hace meses y que tuvo siempre un único objetivo: disciplinar a la UOM, debilitar nuestra capacidad de lucha y garantizarles a las patronales salarios de hambre y trabajadores sin capacidad de organización.
Primero atacaron el proceso electoral de la seccional Campana, intentando instalar denuncias y operaciones mediáticas para judicializar la vida interna del sindicato. Después intentaron impedir el funcionamiento del Colegio Electoral Nacional para bloquear la constitución del nuevo Secretariado Nacional.
Pero fracasaron una y otra vez.
Los trabajadores metalúrgicos hablaron con claridad en las urnas y ratificaron de manera contundente la conducción de Abel Furlán en Campana y de todo el Secretariado Nacional en la conducción nacional y la continuidad del proyecto sindical que representan.
Lamentablemente, el sector interno derrotado en las elecciones, continuó tratando de conseguir en los juzgados lo que no logró en las urnas. Eligieron transformarse en instrumento de los grupos empresarios y de un gobierno que hambrea al pueblo, destruye la industria nacional y pretende barrer décadas de derechos laborales y organización sindical.
Son los que hoy festejan esta intervención vergonzosa.