Publicado: 22/04/2026 UTC Nación Por: Redacción NU

Generación sub 35: del apoyo a Milei al desencanto

El sociólogo y antropólogo Pablo Semán advierte sobre la erosión en el voto joven al Gobierno.
Generación sub 35: del apoyo a Milei al desencanto
Redacción NU
Redacción NU
voto joven

Dos años y medio después de la irrupción libertaria, el vínculo entre Javier Milei y los votantes menores de 35 muestra señales de desgaste. En 2023, ese segmento -en especial los varones de 16 a 25 años- fue presentado como el núcleo más dinámico del triunfo, con capacidad de empujar la adhesión hacia entornos familiares y de mayor edad. Hoy, sin embargo, especialistas advierten que el apoyo juvenil atraviesa una erosión progresiva.

El sociólogo y antropólogo Pablo Semán ubica el quiebre en una dimensión central: el deterioro del mercado laboral. Según su lectura, la precariedad no solo impacta ingresos, sino también percepciones y expectativas, empujando a los jóvenes que atraviesan mayores dificultades a mirar con más desconfianza. En ese marco, el descontento deja de ser una consigna y pasa a ser una experiencia cotidiana, difícil de sostener en términos políticos.

Los datos oficiales y relevamientos que citan analistas refuerzan esa foto. En el cuarto trimestre de 2025, la desocupación general habría llegado a 7,5%, y el golpe sería especialmente severo en juventudes: la desocupación entre mujeres de 14 a 29 años se ubicaría en 16,8% y entre varones del mismo rango en 16,2%, superando con amplitud el promedio general. A la vez, la informalidad aparece como una marca persistente, concentrada en mujeres y jóvenes, lo que profundiza la sensación de vulnerabilidad.

En paralelo, el clima social no se agota en el empleo. En marzo de 2026, encuestas difundidas en el texto señalan que una mayoría de la población califica el mercado laboral como “malo”, mientras que la corrupción emerge como una de las principales preocupaciones ciudadanas, junto con el desempleo y la inflación. Para Semán, ese conjunto de factores opera como catalizador de distancia: el entusiasmo disminuye, pero todavía no se traduce automáticamente en una alternativa electoral clara.

Aun con el deterioro del respaldo, el destino de esos votos no es lineal ni está predeterminado. El especialista remarca la incertidumbre sobre qué ocurrirá en las urnas: algunos podrían abstenerse, otros podrían reorientarse o votar a opciones no necesariamente equivalentes a una oposición consolidada. También introduce una variable cultural e histórica: la politización juvenil puede ser rápida y reversible, como ya ocurrió en el pasado cuando sectores jóvenes mudaron su identidad política en plazos relativamente cortos.

El punto de mayor desafío, según la mirada del investigador, es el mismo que enfrenta el oficialismo y la oposición por igual: la falta de una alternativa capaz de capitalizar el desgaste. Semán sostiene que el gobierno pierde apoyos, pero que “no aparece ninguna alternativa” con capacidad de reunir a ese electorado fragmentado. En ese escenario, proyecta elecciones con más dispersión y menor caudal de voto positivo, donde el bloque sub 35 podría mantenerse en la abstención o migrar según la fuerza que logre ofrecer una propuesta con contenido real.

Noticias Relacionadas

Más de Redacción NU