Publicado: 27/10/2026 UTC Provincia Por: Redacción NU

Golpe al empleo en Campana: 110 despidos tras el cierre de una planta

La decisión fue tomada por una de las grandes empresas del agro.
Golpe al empleo en Campana: 110 despidos tras el cierre de una planta
Redacción NU
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La multinacional agroindustrial Bunge decidió cerrar su planta industrial de Campana, provincia de Buenos Aires, y discontinuar la producción de amoníaco y tiosulfato de amonio, dos compuestos químicos fundamentales para la elaboración de fertilizantes. La medida afecta a 110 trabajadores que serán desvinculados y pone fin a una actividad que se desarrollaba en un establecimiento con más de 50 años de funcionamiento.

Según fuentes vinculadas con la compañía, la decisión se tomó “después de un proceso de análisis y de evaluar distintas alternativas operativas y comerciales”. Entre los argumentos expuestos figuran las limitaciones de infraestructura y tecnología de la fábrica, las modificaciones en las condiciones del mercado y las dificultades en el abastecimiento de insumos, factores que habrían comprometido la viabilidad de la operación.

El cierre representa un impacto para el empleo industrial de la zona y para las familias de los trabajadores afectados. La actividad de la planta estaba vinculada con la producción de insumos para el sector agropecuario: el amoníaco es una materia prima clave para la industria de fertilizantes, mientras que el tiosulfato de amonio se utiliza en fertilizantes líquidos que aportan nitrógeno y azufre a los cultivos. En esta operación también participa la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), con una participación equivalente al 17,5% de la producción.

Desde la empresa señalaron que la decisión se limita exclusivamente a la fabricación industrial de ambos productos en Campana y que Bunge continuará desarrollando sus restantes actividades en la Argentina. También sostuvieron que mantendrán inversiones en infraestructura y activos productivos vinculados con la transformación de materias primas agrícolas, pese al cese de esta operación.

El cierre se produce en un momento en que Bunge consolidó su posición dentro del negocio agroexportador argentino tras su integración con Viterra. De acuerdo con datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, durante el primer semestre de 2026 la compañía registró 11,6 millones de toneladas en declaraciones de ventas al exterior, el mayor volumen informado por una empresa para ese período en al menos cinco años. Así, concentró alrededor del 22% del total declarado por el sector, por delante de competidores como Cargill y Cofco.

Con más de 140 años de presencia en el país, unos 4.500 empleados y alrededor de 60 instalaciones en la Argentina, Bunge mantiene operaciones en distintas etapas de la cadena agroindustrial, desde la comercialización de granos hasta el procesamiento de oleaginosas y la producción de aceites vegetales. Sin embargo, el cierre de la planta de Campana deja en primer plano las consecuencias laborales de la decisión y el futuro de los 110 trabajadores que perderán sus puestos.




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