Jueces de toda América rechazaron los ataques de Trump contra León XIV
Juezas y jueces de América se manifestaron en defensa del Papa León XIV ante los ataques que recibió recientemente por parte del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a los que calificaron como “una afrenta al principio de respeto mutuo entre el poder civil y la autoridad espiritual” y “una violación elemental de las normas de convivencia que rigen las relaciones entre naciones”.
La declaración fue emitida por el Comité Panamericano de Juezas y Jueces por los Derechos Sociales y la Doctrina Franciscana (COPAJU), institución de alcance internacional que reúne a magistradas y magistrados de todo el continente americano, quienes rechazaron “con honda preocupación” estos agravios de Trump, que el 12 de abril se refirió al obispo de Roma como “débil frente al crimen” y “terrible en política exterior”, cuestionó su designación pontificia con términos irrespetuosos,sugirióquedebería“dejardecomplaceralaizquierdaradical” y hasta llegó a decir que“le gusta el crimen”.
COPAJU indicó que “tales expresiones, emitidas por el titular del Poder Ejecutivo de un Estado ante medios de comunicación y en redes sociales, constituyen una afrenta al principio de respeto mutuo entre el poder civil y la autoridad espiritual”. Y recordó que “el Vaticano es un Estado soberano reconocido por la comunidad internacional, y Su Santidad León XIV es, al mismo tiempo, Jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano” y el líder religioso de los miles de millones de fieles católicos alrededor del mundo.
En pronunciamiento lleva las firmas del presidente del Comité, el juez argentino Roberto Andrés Gallardo; de su vicepresidenta, Ana Inés Algorta Latorre, magistrada brasileña; del secretario Gustavo Daniel Moreno, asesor tutelar argentino; del vocal Daniel David Urrutia Laubreaux, juez chileno; y de la vocal María Julia Figueredo Vivas, magistrada colombiana.
La Junta Directiva subrayó que “la posición moral y evangélica que León XIV ha sostenido con firmeza en torno al conflicto bélico que involucra a los Estados Unidos e Israel con Irán”, en un enérgico llamado a la paz que desencadenó el ataque de Trump, “no es una novedad ni una intromisión indebida en la política de ningún Estado; es la traducción fiel del Magisterio de la Iglesia”.
En su declaración, COPAJU estableció cinco ejes para el “rechazo categórico a las expresiones del presidente Trump”:
Primero: “Son irrespetuosas e incompatibles con los estándares mínimos de las relaciones diplomáticas entre Estados soberanos y con la deferencia elemental que merece la autoridad espiritual de 1.400 millones de seres humanos”. Agregó que así lo expresó también el arzobispo Paul S. Coakley, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de EEUU, quien manifestó estar “descorazonado” por los comentarios presidenciales, señalando que “el Papa León no es su rival; ni el Papa es un político”.
Segundo: “El ejercicio del Magisterio de la Iglesia en defensa de la paz no constituye injerencia política, sino el cumplimiento de un mandato evangélico de legitimidad multisecular”. COPAJU recordó que la última vezqueun obispo de Roma aprobóexplícitamenteunaguerrafueUrbanoIIen1095,alconvocar la Primera Cruzada; y agregó que “es sustento total de la democracia el respetoporladiferenciaylalibertaddeexpresiones”, mientras que “elunánimeimpidecrear,proponeryoíral otro”.
Tercero:“Las expresiones que sugieren que al Santo Padre ‘le gusta el crimen’ o que fue elegido Papa por razones espurias ofenden a toda la comunidad católica mundial”, en tanto que León XIV fue ungido en “un proceso cuya validez está fuera de toda discusión razonable”.
Cuarto: COPAJU reafirmó “el derecho inalienable de la Iglesia Católica a pronunciarse sobre la paz,lajusticiasocialylosderechoshumanosconplenaindependenciadecualquierpoderpolítico”.
Quinto: Hizo “un llamado a los actores políticos, en particular a quienes conducen las naciones con mayor capacidad bélica, a que abran vías de diálogo y de diplomacia multilateral, en consonancia con los principios de la Carta de las Naciones Unidas”.
De esta forma, las juezas y jueces reiteraron “su adhesión inquebrantable a Su Santidad el Papa León XIV, su reconocimiento a la valentía con que el Santo Padre ejerce el ministerio de la paz, y su convicción de que el mensaje del Evangelio constituye el más alto horizonte al que puede aspirar la convivencia humana en nuestra época”.