Karina Milei arma la visita del Papa y mantiene a la PBA al margen
La organización de la visita del papa León XIV a la Argentina quedó bajo la conducción política de Karina Milei, que asumió un rol central en los preparativos y concentró en la Casa Rosada las primeras reuniones de coordinación. La secretaria general de la Presidencia busca liderar el vínculo con la Iglesia y supervisar cada detalle de una gira que promete convertirse en uno de los acontecimientos más relevantes del año.
La decisión también dejó una señal política. En la primera mesa de trabajo convocada por el Gobierno participaron funcionarios nacionales, representantes de la Iglesia y autoridades de la Ciudad de Buenos Aires, pero no fueron invitados dirigentes de la provincia de Buenos Aires ni de Córdoba, dos de los distritos que figuran en la agenda tentativa del pontífice. La exclusión llamó la atención debido a que uno de los actos más importantes está previsto en la Basílica de Luján, territorio bonaerense.
Karina Milei encabezó personalmente las reuniones junto a ministros del Gabinete y referentes de la Conferencia Episcopal Argentina. El objetivo fue avanzar sobre cuestiones de logística, seguridad, traslados y organización general de la visita, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. La hermana del Presidente quedó así al frente de una estructura especialmente creada para coordinar la llegada del Santo Padre.
Desde el Gobierno argumentaron que en esta primera etapa sólo se analizaron aspectos vinculados a las actividades previstas en la Ciudad de Buenos Aires, razón por la cual fueron convocadas exclusivamente las autoridades porteñas. Sin embargo, fuentes vinculadas a la organización reconocieron que más adelante deberán incorporarse los gobiernos provinciales involucrados para coordinar operativos, movilidad y actividades masivas.
La visita de León XIV incluiría actividades en la Ciudad de Buenos Aires, la Basílica de Luján y la ciudad de Córdoba. Incluso se evalúan medidas especiales para facilitar la participación de los fieles, como la posibilidad de decretar un asueto o feriado durante alguna de las jornadas centrales de la gira. Mientras tanto, una avanzada del Vaticano llegará al país en las próximas semanas para inspeccionar los lugares elegidos y ajustar detalles organizativos.
En este contexto, la figura de Karina Milei vuelve a ganar peso dentro del esquema de poder libertario. Además de conducir la estrategia política de La Libertad Avanza (LLA), la funcionaria quedó ahora al frente de un evento de enorme relevancia institucional y simbólica. La organización de la visita papal aparece así como una nueva muestra de la creciente influencia que ejerce la secretaria general sobre las decisiones más sensibles del Gobierno nacional.