La CGT marcha a Plaza de Mayo en la víspera del Día del Trabajador
La Confederación General del Trabajo (CGT) volverá a ocupar este 30 de abril el centro de la escena política y sindical con una masiva movilización a Plaza de Mayo en la previa del Día del Trabajador, en una demostración de fuerza contra las políticas económicas y laborales del gobierno de Javier Milei. La convocatoria, prevista para las 15, se produce en un contexto de creciente tensión social por la pérdida del poder adquisitivo, el deterioro del empleo y el rechazo sindical a la reforma laboral impulsada por el oficialismo. La central obrera buscará así reforzar su perfil opositor mientras crecen las presiones internas para avanzar hacia una nueva huelga general.
La marcha contará con la participación de gremios de todo el país, organizaciones sociales y sectores del peronismo, en una postal de unidad frente al ajuste libertario. Además del reclamo económico, el acto incluirá un homenaje al papa Francisco, a quien la conducción cegetista reivindicará por su histórica defensa del trabajo y la justicia social. Los discursos principales estarán a cargo de los referentes del triunvirato de conducción, quienes apuntarán directamente contra el rumbo económico del Ejecutivo y advertirán sobre el impacto de las reformas sobre trabajadores, jubilados y sectores medios.
Desde Azopardo sostienen que el Gobierno profundizó “la caída del salario, la precarización laboral y el endeudamiento de las familias”, elementos que alimentan el malestar social y explican el regreso de la CGT a las calles. La movilización también funcionará como respuesta a los recientes reveses judiciales en torno a la estrategia sindical contra la reforma laboral, obligando a la central a recuperar presencia territorial y presión política directa. El sindicalismo busca así reconstruir capacidad de daño frente a una administración que hasta ahora se mostró decidida a avanzar sin concesiones.
🇦🇷 ¡NOS VEMOS EN LA PLAZA!
— CGT (@cgtoficialok) April 29, 2026
📣 En la antesala del 1 de Mayo, salimos a las calles con la palabra del Papa Francisco como guía y con la memoria de los que estuvieron antes que nosotros
🗓️ 30 de abril
📍 Plaza de Mayo
🕒 15hs#DiaDelTrabajadoryTrabajadora #TrabajoConDerechos pic.twitter.com/B6DMSvi5lZ
El Gobierno, por su parte, desplegará un amplio operativo de seguridad con vallados, controles en accesos y presencia de fuerzas federales para evitar incidentes en la zona de Plaza de Mayo. La Casa Rosada sigue con atención la protesta, consciente de que una convocatoria multitudinaria podría convertirse en una señal política relevante en medio del desgaste que atraviesa la gestión. Aunque desde el oficialismo minimizan el impacto sindical, en Balcarce 50 reconocen que el clima económico y social vuelve más delicado cualquier conflicto de gran escala.
La movilización del Día del Trabajador también deja expuestas las tensiones dentro del propio universo opositor. Mientras la CGT apuesta a recuperar centralidad, sectores más combativos como las CTA, ATE y sindicatos industriales presionan por medidas más contundentes y cuestionan la moderación de la conducción cegetista. Este escenario obliga a la central a mostrarse activa para no perder representatividad frente a bases sindicales que reclaman una confrontación más directa con Milei.
En definitiva, la marcha de este 30 de abril será mucho más que una conmemoración por el Día del Trabajador: se transformará en una prueba de fuerza del movimiento obrero organizado frente al proyecto libertario. En una Argentina atravesada por el ajuste, la inflación y la incertidumbre laboral, la CGT buscará enviar un mensaje político claro: el sindicalismo sigue siendo un actor central en la disputa por el rumbo económico y social del país.