Publicado: 21/01/2026 UTC Provincia Por: Redacción NU

La coalición entre LLA y el Pro se renueva en medio de tensiones internas

El conflicto entre ambas fuerzas se concentra en la PBA.
La coalición entre LLA y el Pro se renueva en medio de tensiones internas
Redacción NU
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La relación política entre La Libertad Avanza (LLA) y Pro (Propuesta Republicana) volvió a ponerse bajo la lupa esta semana tras la confirmación de una alianza funcional en el Congreso Nacional, la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, a pesar de los conflictos acumulados entre ambos espacios durante 2025. La coalición, que si bien sigue vigente en varios ámbitos legislativos, se sostiene hoy como un vínculo marcado por la desconfianza y discrepancias sin resolver.

El núcleo del conflicto se ubica en el terreno electoral y de gestión en territorio bonaerense y porteño, donde las tensiones internas entre referentes de cada fuerza emergieron con fuerza tras los resultados del 26 de octubre pasado. Aunque ambos partidos compitieron bajo el sello de la Alianza LLA en las legislativas, las diferencias en la provincia y la ciudad se hicieron visibles en las relaciones con los aparatos partidarios y en la articulación territorial.

Desde el sector libertario en Buenos Aires sostienen que persiste un distanciamiento orgánico entre las fuerzas políticas, poniendo como ejemplo el apoyo de Pro a la ley de endeudamiento propuesta por el gobernador Axel Kicillof en la Legislatura bonaerense, respaldo que La Libertad Avanza (LLA) calificó de “vergonzoso” y motivado, según sus voceros, por la concesión de cargos en el Banco Provincia a cambio de ese acompañamiento.

En respuesta, dirigentes de Pro han destacado que el vínculo con La Libertad Avanza mantiene “fluidos puntos de encuentro”, especialmente con la mirada puesta en el desafío de enfrentar al kirchnerismo en 2027. A pesar de esa lectura más optimista, algunos referentes del espacio amarillo admiten que el acuerdo debe ser reconstruido con cautela, respetando las identidades propias de cada partido y evaluando la posibilidad de competir de manera independiente en ciertos distritos.

La situación es diferente en la Ciudad de Buenos Aires, donde Pro conserva una posición de liderazgo político de larga data y La Libertad Avanza (LLA) actúa como fuerza opositora institucional. Pese a ese esquema, los contactos entre funcionarios porteños y libertarios continúan con regularidad para coordinar cuestiones de gestión urbana, aunque no sin fricciones, particularmente en relación con la deuda de la Nación con la Ciudad por coparticipación federal, un tema que sigue generando discusiones y reuniones de alto nivel.

En el ámbito legislativo nacional, la coalición se ha traducido en una coincidencia de votos en varias iniciativas impulsadas por el Gobierno, incluidas leyes presupuestarias y reformas sectoriales, gracias al apoyo de Pro por afinidad ideológica en muchos casos. Sin embargo, desde el bloque de Pro se aclara que este respaldo no constituye un “cheque en blanco”, y que evaluarán cada proyecto de acuerdo con sus principios, marcando diferencias cuando lo consideren necesario.

Un episodio reciente que tensó aún más la relación fue el nombramiento de tres nuevos integrantes en la Auditoría General de la Nación (AGN), en un acuerdo entre el oficialismo y el kirchnerismo que generó críticas desde Pro, al punto de que uno de sus senadores manifestó que dicha negociación ratificaba la desconfianza estructural hacia el Gobierno. A pesar de ello, la coalición funcional persiste en aspectos clave de la agenda política, dejando en evidencia una alianza con bases operativas pero con claros signos de incomodidad política e ideológica.

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