La inflación de mayo fue 2,1% y acumula 14,7% en 2026
La inflación de mayo fue de 2,1%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), confirmando una nueva desaceleración respecto de los meses anteriores. Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló una suba de 14,7% en lo que va de 2026 y una variación interanual de 33,2%, consolidando la tendencia descendente que el Gobierno considera uno de los principales logros de su programa económico.
El dato oficial se ubicó en línea con las estimaciones privadas que durante las últimas semanas anticipaban una inflación cercana al 2%. La cifra representa una desaceleración frente al 2,6% registrado en abril y confirma la continuidad del proceso de moderación de precios iniciado tras los picos observados durante el primer trimestre del año.
Entre los factores que contribuyeron a la menor variación mensual se destacaron la estabilidad cambiaria, la moderación de algunos precios regulados y una menor presión de los combustibles respecto de meses anteriores. Sin embargo, distintos relevamientos privados advirtieron que alimentos y transporte continuaron ejerciendo presión sobre el índice general, impidiendo que la inflación perforara el umbral del 2%.
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— INDEC Argentina (@INDECArgentina) June 11, 2026
Los precios al consumidor (#IPC) aumentaron 2,1% en mayo con respecto de abril y acumularon un alza de 14,7% en el añohttps://t.co/hhMjyBUCQl pic.twitter.com/laa9tih8RR
Pese a la desaceleración, algunos rubros mantuvieron aumentos por encima del promedio. Las consultoras privadas detectaron incrementos relevantes en alimentos y bebidas, equipamiento para el hogar y servicios vinculados al transporte, mientras que otros sectores mostraron variaciones más moderadas. El comportamiento heterogéneo de los precios sigue siendo uno de los desafíos para consolidar una baja más acelerada del IPC.
Las perspectivas para los próximos meses continúan siendo optimistas entre los analistas del mercado. De acuerdo con las proyecciones relevadas por el Banco Central, la inflación podría ubicarse en 2,1% en junio, bajar a 2% en julio y descender hasta 1,8% en agosto. De cumplirse esos pronósticos, la economía argentina alcanzaría durante el segundo semestre registros mensuales inferiores al 2%, un objetivo largamente buscado por las autoridades económicas.
El nuevo dato inflacionario llega en un contexto de recuperación gradual de algunas variables macroeconómicas y de expectativas favorables por parte del mercado. No obstante, el desafío del Gobierno seguirá siendo sostener la desaceleración de los precios sin afectar la actividad económica ni el poder adquisitivo de los salarios, en un escenario donde la inflación anual todavía se mantiene por encima del 30%.