La Legislatura porteña declaró de interés el libro “¿Quién le cree a la Justicia?”
El miércoles, en el marco de los 50 años del golpe de Estado de 1976, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires fue escenario de la presentación del libro ¿Quién le cree a la Justicia? La lucha por el derecho, de la abogada laboralista Natalia Salvo, obra que además fue declarada de interés para la comunicación social de la Ciudad .
La actividad fue encabezada por el presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Legislatura, Andrés La Blunda, junto al abogado José Manuel Ubeira, en un encuentro que puso en el centro del debate el rol del Poder Judicial, el lawfare y la necesidad de avanzar en su democratización.
En su intervención, La Blunda destacó el valor político del libro y el recorrido de su autora: “Estamos reconociendo a Natalia, una gran compañera, una luchadora que da una pelea desde el derecho con perspectiva de justicia social en un momento muy difícil que atraviesa nuestro país”. Además, subrayó el carácter simbólico de la actividad: “Me da mucho orgullo que mi primera actividad como presidente de la Comisión de Derechos Humanos sea esta, por lo que implica este libro y por el debate que tenemos que dar sobre el Poder Judicial”.
El legislador vinculó el presente con las deudas estructurales de la democracia: “A 50 años del golpe no se puede escindir a la justicia del pueblo. Si bien hubo avances en memoria y justicia, los responsables civiles y económicos de la dictadura siguen impunes, y sus huellas siguen presentes en la estructura económica del país”. En ese sentido, advirtió: “Cuando una fuerza política intenta modificar ese poder heredado, el Poder Judicial actúa como un gendarme que protege esos intereses”.
Asimismo, La Blunda fue contundente al referirse a la situación de Cristina Fernández de Kirchner: “Es muy triste tener a Cristina presa injustamente y proscripta. Se están arrebatando derechos y se está violentando la democracia argentina”. Y agregó: “Este libro es una herramienta para dar la pelea que tenemos que dar y avanzar en la democratización de la justicia”.
Por su parte, Ubeira planteó una crítica estructural al sistema judicial: “El Poder Judicial argentino es un sistema aristocrático, cerrado, que decide la vida y la libertad de la gente sin controles reales”. Y añadió: “Lo que está en crisis no es solo la justicia, es todo el sistema republicano”.
En esa línea, destacó el valor político de la obra: “Este libro es una interpelación al sentido común y a la desmovilización que imponen los medios y las redes. La ley tiene que volver a interpelar al pueblo”.
A su turno, Natalia Salvo explicó el sentido del libro y su decisión de escribir por fuera de los formatos tradicionales: “Este no es un libro para la academia, es un libro para el pueblo. El derecho, si no está al servicio de las mayorías, no sirve”.
La autora reivindicó además la tradición jurídica del peronismo: “Desde el aguinaldo hasta el voto femenino, el derecho ha sido una herramienta de conquista popular”. Y advirtió sobre el contexto actual: “Este gobierno eligió como enemigo a la justicia social y al feminismo popular”.
Finalmente, sostuvo: “Si este libro sirve, aunque sea un milímetro, para reivindicar a los 30.000 y para señalar que dirigentes como Cristina, Amado o Milagro Sala son perseguidos por haber puesto al Estado al servicio de las mayorías, entonces habrá cumplido su objetivo”.
El libro, publicado por Editorial Galerna, analiza el descreimiento social en la justicia y propone recuperar el derecho como herramienta de organización popular, abriendo el debate sobre a quién representa realmente el Poder Judicial y al servicio de qué intereses actúa