Larreta relanza su carrera: “Quiero volver a ser jefe de Gobierno”
Con ese paso, Larreta encabezó la conformación de un bloque propio denominado Confianza y Desarrollo, que agrupa a siete legisladores —entre ellos dirigentes tradicionalmente vinculados al Pro como Emmanuel Ferrario, y otros provenientes de distintos espacios como Graciela Ocaña o miembros del MID. Esta decisión marca una ruptura —al menos en lo orgánico— con su antiguo espacio, y lo posiciona como actor independiente dentro de la Legislatura.
Durante su jura, Larreta dejó en claro su ambición: “Mi expectativa es volver a ser jefe de Gobierno en 2027”. Esa afirmación apunta directo al poder ejecutivo de la ciudad, y su retorno al escenario de gobierno con una espada clara. Es, al mismo tiempo, parte de una estrategia de largo plazo: ¿convertir la Legislatura porteña en su plataforma de relanzamiento?
Dijimos que íbamos a volver. Volvimos. pic.twitter.com/KlfKzH9gng
— Larreta (@horaciorlarreta) May 18, 2025
Según fuentes cercanas, su agenda legislativa tendrá foco en grandes obras e infraestructuras urbanas: entre los proyectos que planea impulsar asoman la renovación de tecnologías para servicios esenciales, políticas de vivienda social, y un fuerte impulso al desarrollo urbano. En concreto, su entorno menciona como prioridad una nueva versión del Viaducto Sarmiento —propuesta emblemática de sus gestiones anteriores—, además de mejorar servicios de transporte, seguridad, salud y vivienda.
En su primera intervención como legislador, Larreta dejó saber también un cambio de estilo respecto de su paso por el Ejecutivo: afirmó que su objetivo no será denunciar lo que está mal, sino “proponer, construir cosas nuevas, aprender de lo que no hicimos tan bien” durante sus gestiones. Esa declaración subraya una estrategia de reconstrucción de imagen orientada a la gestión, y no solamente a la crítica.
El nuevo bloque —y su papel como referente — lo colocan en un espacio intermedio: lo suficientemente autónomo como para distanciarse de su antigua estructura partidaria, y al mismo tiempo con base institucional real dentro del Poder Legislativo porteño. Esa confluencia le permitirá ser, de entrada, un actor influyente en debates clave.