Licencias petroleras: Londres ignora reclamos argentinos
El gobierno de las Islas Malvinas anunció la extensión por cinco años de todas las licencias vigentes para actividades de exploración de hidrocarburos offshore, una medida que cuenta con el respaldo del Reino Unido y que se produce en medio de los reclamos del Gobierno argentino por la explotación de recursos en el Atlántico Sur. La prórroga contempla además la posibilidad de sumar otros dos años, sujeta al cumplimiento de los programas de trabajo establecidos para las compañías.
Según informó la administración isleña, la decisión busca otorgar mayor previsibilidad a las empresas que operan en las áreas concesionadas y permitir que continúen con sus inversiones. Cheryl Roberts, integrante de la Asamblea Legislativa de las islas y responsable de Comercio, Industria y Recursos Minerales, sostuvo que las extensiones permitirán seguir desarrollando los recursos y afirmó que ese proceso se realizará bajo estándares de seguridad y protección ambiental.
Entre las compañías involucradas se encuentran la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration, socias en el proyecto Sea Lion. El emprendimiento ingresó en diciembre de 2025 en su etapa de desarrollo y tiene previsto comenzar la producción de petróleo en marzo de 2028. También cuentan con licencias exploratorias las británicas Borders & Southern y Desire Petroleum Limited, además de la canadiense JHI Associates.
La decisión también incluyó la autorización para que una subsidiaria de Navitas adquiera una participación del 65% en el área PL001, un bloque ubicado próximo a Sea Lion. El acuerdo había sido firmado en febrero entre Navitas Petroleum Atlantic Limited y JHI Associates y, de acuerdo con el gobierno isleño, la operación permitirá acelerar la evaluación y el eventual desarrollo de los recursos existentes en esa zona.
El proyecto Sea Lion ocupa un lugar central en la disputa por los recursos naturales de la zona. Según información difundida por las compañías, el yacimiento posee 314 millones de barriles de reservas probadas y probables y contempla una primera etapa de producción de unos 50.000 barriles diarios. La inversión inicial estimada hasta alcanzar el primer petróleo es de US$1800 millones, con otros US$2100 millones previstos para las etapas posteriores del desarrollo.
La prórroga de las licencias suma así un nuevo capítulo a la controversia entre Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas y sus recursos naturales. Mientras la administración isleña sostiene que busca generar condiciones para nuevas inversiones y avanzar en la evaluación de los yacimientos, el Gobierno argentino mantiene su rechazo a las actividades hidrocarburíferas autorizadas por las autoridades de las islas y sostiene su reclamo de soberanía sobre el archipiélago.