Publicado: 21/02/2026 UTC Nación Por: Eduardo Zanini

Locos de azar

Las adicciones derivadas de las actividades generadas por las redes sociales están en alza. Chicos que apuestan, mayores en busca de amor que son víctimas de robos y violencias, son algunos de los damnificados. Proponen controlar la actividad digital, pero, ¿cómo? Un gobierno ausente sin aviso.
Locos de azar
Eduardo Zanini
juegos de azar

Los profesionales de la salud mental evalúan las nuevas modalidades con mucha preocupación y se concentran en cuáles son los caminos adecuados para contener la adicción al juego. Grupos multidisciplinarios ya trabajan en la Argentina para proponer cambios urgentes.

Por el contrario, el rol del gobierno de Javier Milei, bien, gracias. Se impone la figura del estado ausente.

Psicólogos, psiquiatras y asistentes sociales consideran que la ley vigente, la Ley de Salud Mental N° 26.657, es de otra época, antigua. Es inaplicable, en muchos casos y vacía de contenidos en puntos como la rehabilitación y los nuevos esquemas de las adicciones.

Uno de los puntos centrales tiene que ver con la ludopatía juvenil, así como la interacción en las redes sociales. El juego online es una de las adicciones que más expone a niños y adolescentes.

Desde los medios de comunicación, llueven ofertas de toda índole, auspiciadas por figuras famosas y estrellas del deporte. Cualquier chico que tenga cómo ídolo, por ejemplo, a Emiliano “Dibu” Martínez se mete, aunque se aclare que las apuestas están prohibidas para menores de 18 años. Aún así, en la red de juegos cualquier edad es considerada “legal”. Casi la totalidad de los equipos del fútbol profesional argentino están sponsoreados por distintas marcas de la timba en línea.

“Cada vez más se ve como la población infantojuvenil adquiere conductas muy adictivas con el juego”, advierte la doctora Victoria Ménendez (MN 149.685).

“La niñez o adolescencia son etapas donde el sistema de recompensa que se da en las adicciones es mucho más sensible, sumadas a la búsqueda de sensaciones intensas, con una menor percepción del riesgo. Las plataformas están diseñadas para explotar todo lo que es la inmediatez y los estímulos constantes”, afirma la psiquiatra, consultada por Noticias Urbanas.

“Lo que vemos en los consultorios -agrega- es que llegan chicos cada vez más chicos con ansiedad, alteraciones del sueño, síntomas depresivos importantes e irritabilidad”.

Esas conductas transportan a familias enteras a estar endeudadas por transferencias o pedidos de dinero constantes por parte de los hijos. “La banca nunca pierde”, es la frase más repetida en los antiguos salones de la ruleta.

Los pibes y las pibas metidos en la ludopatía, además, tienen episodios autodestructivos y se aíslan de sus progenitores para guardar en secreto sus adicciones.

Los teléfonos celulares, que son la herramienta de ese infierno, se convirtieron en un universo incontrolable de tecnología. Fernando S., un cibernauta anónimo, cuenta que “hay ejércitos de hombres y mujeres que trabajan en sistemas de inhibidores para limitar el acceso al juego”.

¿Las redes, descontroladas?

La prevención es el tema en el que los profesionales de la salud mental ponen especial atención y también señalan la falta de políticas públicas.

“Los mentores de todo esto pregonan el individualismo y el consumo”, evalúa el sicólogo Santiago Ramallal (MN 60770). “No hay espacios terapéuticos y el malestar se tapa con objetos”, es la frase que utiliza

En el caso de las redes sociales una funcionaria del gobierno de la ciudad de Buenos Aires reveló a Noticias Urbanas que el tema en la tercera edad “es sumamente preocupante”.

“Los adultos mayores están expuestos en las aplicaciones de citas y todos los días nos tenemos que dedicar a atender estafas, robos y situaciones de violencia”, explicó.

Para los entendidos en adicciones, entonces, hay que legislar urgente y establecer controles, algo tan difícil como viajar a una galaxia desconocida. Varios países de Europa y Estados Unidos trabajan, aún sin resultados, para buscar cómo regular internet.

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