PJ Bonaerense: La batalla que no fue
Máximo Kirchner, a punto de cumplir 49 años, lo conversó largamente con Cristina. Sólo el decorado de San José 1111 fue testigo de ese intercambio entre madre e hijo. El punto principal de la agenda era la interna del peronismo bonaerense.
Unas horas más tarde de este febrero caluroso el vástago utilizó una frase que, según sus allegados, es recurrente. “Basta de idas y vueltas”, acertó a decir. Sin decirlo explícitamente, blanqueó que la batalla estaba perdida y le ofreció a Axel Kicillof que se hiciera cargo de la política partidaria del distrito más importante del país.
La lista de autoridades dejó en la cabeza a Kicillof y a Verónica Magario como vicepresidenta primera. Más atrás la unidad quedó conformada con Federico Otermín (Lomas de Zamora), cercano al camporismo, y la secretaría general en manos de Mariano Cascallares (Almirante Brown), un dialoguista entre los dos sectores.
Gabriel Katopodis (San Martín) también está en la lista. El ministro de infraestructura provincial recorre desde hace más de un año todos los pueblos”, como para que los analistas entiendan que se prueba el traje de gobernador y que es un kicillofista sin vueltas.
“Lo que había que entender –señala como un profesor de física nuclear un intendente a Noticias Urbanas- es que no queremos a La Cámpora”. Consideran, los caudillos del conurbano que Máximo Kirchner y su troupe “son una etapa agotada”.
Como un soldado romano que vuelve victorioso, otro vocero rescata una frase del presidente Javier Milei con modificaciones de autor. “Acá el que pone el último clavo al peronismo es el propio peronismo”.
Aún faltan concluir algunos trámites procesales. La justicia electoral deberá avalar la lista y revisar si todo está bien. El escenario de confrontación interno comenzó en medio de las fiestas de 2025.
Verónica Magario movió primero. La proclamaron candidata a presidir el Consejo provincial. Una jugada promovida por intendentes del “conurba” y alimentada especialmente por Fernando “el negro” Espinoza (La Matanza).
En todo el verano no dejamos la rosca de lado, incluso con sombrilla y reposera”, es la sentencia que clava un vocero de la diputada nacional Victoria Tolosa Paz.
¿Qué haría Máximo? Además de consultarlo con su progenitora sacó el google map y observó que el apoyo era escaso. Sólo Mayra Mendoza (Quilmes), Otermín, Fernanda Raverta (Mar del Plata) y un grupo disociado de jefes comunales del interior lo apoyaban.
En una jugada percibida como el último ataque de caballería sin previsiones de daños, anunció públicamente que Kicillof debía ser el jefe del peronismo de Buenos Aires.
El gobernador evaluó la propuesta. Primero recorrió los entreveros con sus asesores de las elecciones del año pasado.
En la primera de setiembre había ganado con la oposición de Cristina Fernández para desdoblar los comicios locales de los nacionales. La ola libertaria del 26 de octubre lo dejaba fuera del ring.
Sin embargo, concluyó que era la única salida posible si quería conservar sus aspiraciones presidenciales.
Esta última semana quedó rubricada la lista “todos unidos triunfaremos”.
Desde el punto de vista político la unidad deja posicionado a Kicillof de cara a las presidenciales de 2027, sin haberse esforzado demasiado para doblarle el brazo a la agrupación kirchnerista.
“El gigante invertebrado”, tal como lo define el director de este medio, está en movimiento.