Mientras la crisis golpea, Milei gasta $4.700 millones en viajes
El presidente Javier Milei ya acumula más de $4.700 millones en gastos por viajes oficiales al exterior desde el inicio de su mandato, según datos relevados a partir de los informes de gestión presentados ante el Congreso por las distintas jefaturas de Gabinete. La cifra, que volvió a generar polémica en medio del ajuste interno y la caída del poder adquisitivo, expone el fuerte costo de la agenda internacional del mandatario libertario.
De acuerdo con el último informe presentado por el jefe de Gabinete Manuel Adorni, entre septiembre de 2025 y marzo de 2026 se destinaron otros $437 millones para financiar giras presidenciales, que se suman a los más de $2.300 millones gastados entre diciembre de 2023 y septiembre de 2024, además de otros $1.970 millones en el segundo año de gestión. Estados Unidos se consolidó como el principal destino de los desplazamientos internacionales de Milei.
El detalle de los viajes incluye visitas a ciudades como Miami, Nueva York, Washington, Madrid, Davos y Budapest, muchas de ellas vinculadas a foros económicos, encuentros con líderes conservadores y actividades políticas internacionales. Entre los traslados más costosos se destacó la participación del Presidente en la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, cuyo operativo superó los $115 millones.
El volumen del gasto contrasta con el discurso de austeridad que el Gobierno sostiene puertas adentro, donde el ajuste fiscal impactó sobre salarios, jubilaciones, obra pública y programas sociales. La oposición cuestiona especialmente el tamaño de las comitivas oficiales y la frecuencia de los viajes, en un contexto donde la administración libertaria insiste en la necesidad de recortar el gasto público.
Desde la Casa Rosada defienden la política exterior del mandatario al sostener que las giras buscan fortalecer vínculos estratégicos, atraer inversiones y posicionar internacionalmente a la Argentina dentro de una nueva arquitectura geopolítica. Sin embargo, los cuestionamientos se profundizan por el uso de recursos estatales para actividades que, en varios casos, incluyeron eventos partidarios o encuentros ideológicos.
Con más de dos años y medio de gestión, el costo de los viajes internacionales de Milei se convirtió en un nuevo foco de tensión política. Mientras el Gobierno reivindica su proyección global, crecen las críticas por el contraste entre el ajuste que se exige a la sociedad y el multimillonario desembolso destinado a sostener una intensa agenda presidencial en el exterior.