Picante chicana de Larreta a Bullrich: “El pato es un ave migratoria”
El exjefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta disparó críticas contra las migraciones partidarias que protagonizaron Patricia Bullrich y varios dirigentes del Pro, que terminaron enrolados en La Libertad Avanza (LLA). Con una imagen que rapidísimo se volvió viral, el referente opositor resumió su mirada sobre el fenómeno: "El pato es un ave migratoria".
Larreta analizó la coyuntura política y, en particular, la seguidilla de dirigentes que abandonaron el partido fundado por Mauricio Macri para sumarse al libertarismo. En esa lista, admitió con resignación, hay varios nombres que formaron parte de su círculo más cercano, como el de Diego Santilli, hoy funcionario nacional y figura de La Libertad Avanza (LLA).
Más allá del chiste, el hoy legislador porteño fue contundente con su diagnóstico sobre las razones de estos giros. "Muchos cambian de partido a la defensiva, pensando en su carrera personal, no en el proyecto que van a defender", sostuvo, en una crítica directa a la oportunidad política que, a su juicio, quedó a la vista tras la ruptura del espacio opositor.
El propio recorrido de Bullrich sirve de ejemplo para el análisis de Larreta. La exministra de Seguridad fundó su propio partido, Unión por Todos, en 2002; se integró al Pro en 2010, donde llegó a presidirlo, y en 2023 dio el salto definitivo al dejar el espacio junto a su compañero de fórmula, Maximiliano Espina, para competir en la boleta de La Libertad Avanza (LLA).
Lejos de limitarse a la anécdota, Larreta aprovechó la entrevista para plantear un planteo de fondo sobre la calidad institucional. A su criterio, la falta de coherencia y la volatilidad de los dirigentes debilitan a los partidos, y por eso remarcó que "el país necesita instituciones fuertes que no dependan de un líder", en un guiño elíptico tanto al oficialismo como a quienes emigraron hacia él.
La metáfora avícola quedó así como emblema de un debate que atraviesa a la oposición: hasta qué punto las migraciones de cuadros formados en el Pro -de Bullrich a Santilli, pasando por buena parte de la estructura porteña- representan una decisión legítima de los dirigentes o, como insinúa Larreta, una sucesión de movimientos calculados en clave electoral que vacían de contenido a los partidos y dejan a los espacios políticos a merced de las figuras del momento.