Primicia: León XIV, árbitro por Malvinas
Además, dentro del mismo esquema se plantea que la bandera del Vaticano, mientras dure el posible laudo, flamee en Puerto Argentino.
La noticia se da en el contexto de la previa de la visita papal en Noviembre a Uruguay, Argentina y Perú en medio del “morcilleo”, término utilizado en los sets de televisión como sinónimo de improvisación, de la que forman parte opinólogos de todo tipo. Información secundaria acerca de sí Robert Prevost traerá el pasaporte en regla, si se bañara con champú de marca francesa o si estará interesado en comer una empanada de Darín.
La fuente de Noticias Urbanas asegura que además la Cancillería trabaja en un borrador para que los excombatientes tengan la posibilidad de acercarse al Sumo Pontífice en algún momento de su estadía en nuestro país.
“Con mucha cautela”, refieren, porque la diplomacia argentina es prudente después que, en estos días, el Presidente de la Nación, Javier Milei estuvo tanteando en Estados Unidos de Norteamérica el estado de ánimo de Donald Trump, Benjamín Netanyahu (Primer ministro de Israel) y de los propios representantes ingleses, más allá del discurso formal en el recinto de la Organización de Naciones Unidas para ratificar que “las Malvinas son argentinas”.
El combatiente, no ex, y periodista, Edgardo Esteban, en diálogo con este medio, está de acuerdo con una reunión con el Papa, “aunque sea difícil, nunca bajaremos los brazos por esta causa de soberanía nacional”, señala.
En cuanto a la propuesta de mediación uno de los impulsores es Eduardo Bogado, Secretario de Relaciones Internacionales de la Asociación Sindical única de recicladores argentinos (Asura). “Ningún trasnochado, que los hay, puede negarse a una intervención de paz de la máxima autoridad de la iglesia católica”.
Bogado revela que alcanzarán en las próximas horas ese pedido al Nuncio Apostólico, Michael “Mike” Wallace Banach y a todos los organismos latinoamericanos, europeos e internacionales posibles. En la nunciatura, ubicada en Alvear al 1600 del barrio porteño de la Recoleta, se alojará el representante de Cristo en la Tierra.
Como antecedente histórico figura el laudo papal entre Chile y Argentina, que en 1978 estuvieron al borde de una guerra por la disputa de las islas del Beagle. En los dos países gobernaban las dictaduras de Augusto Pinochet y Jorge Rafael Videla.
La intermediación del Cardenal Antonio Samoré evitó una confrontación armada y estableció los límites para cada parte. Argentina en el atlántico, Chile en el Pacífico.
Posteriormente, con el retorno democrático, el Presidente Raúl Alfonsín convocó a una consulta popular “por el sí o por el no” al fallo por la paz en noviembre de 1984. La opción del “sí” ganó ampliamente en las urnas.