Santiago Caputo justifica la reforma judicial: "Elijan mejores senadores"
El asesor presidencial Santiago Caputo salió a respaldar con firmeza la modificación del histórico Decreto 222/03 impulsada por el Gobierno de Javier Milei para agilizar la designación de magistrados en la Corte Suprema, la Procuración y la Defensoría. A través de sus redes sociales, Caputo cruzó a quienes critican la medida y la acusan de buscar una “Justicia a la carta”.
“La Argentina tiene un montón de problemas institucionales derivados de la falta de comprensión de la clase política de las instituciones básicas del sistema republicano”, sostuvo el asesor. En ese marco, calificó al decreto 222 como “una de esas anomalías institucionales que se fabrican como pretexto de conceptos como la transparencia para no afrontar el problema de fondo”.
Caputo argumentó que las instancias previas de impugnación ciudadana ante el Ministerio de Justicia eran redundantes y defendió que el verdadero filtro democrático se encuentra en el Congreso. “El método de nombramiento y designación de jueces ya cuenta con un proceso de transparencia y participación ciudadana. Son las audiencias públicas que se realizan en el Senado de la Nación”, expresó.
El asesor trasladó la responsabilidad directamente a la ciudadanía: **“Si tienen un problema con eso lo que hay que hacer es elegir mejores senadores. El pueblo no gobierna ni delibera sino a través de sus representantes”**. Esta frase resume la postura oficialista ante las críticas de la oposición y organismos civiles.
La reforma, oficializada mediante el decreto 467/2026, elimina la etapa administrativa de observaciones previas, acelera los plazos y pasa a difusión exclusivamente digital. Además, elimina la recomendación expresa de contemplar diversidad de género, procedencia regional y especialidades jurídicas en las postulaciones.
Desde la oposición y organizaciones de la sociedad civil alertan por la pérdida del cupo de género y advierten sobre una posible concentración de poder en la designación de jueces. El debate se intensifica en un momento de fuerte tensión política y con el oficialismo buscando avanzar con numerosos pliegos en el Senado.