Macri participó de la Misa por la Educación encabezada por Bergoglio
Como cada año, el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio, encabezó la tradicional Misa Anual por la Educación en la Catedral Metropolitana. Del acto participó el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, acompañado de funcionarios de su cartera, además de representantes del Ejecutivo nacional y 5.000 alumnos de distintas escuelas.
Bajo el lema ?Soñamos la Argentina. Confiamos en la Educación? y en el contexto de la conmemoración de los 200 años de la creación de la bandera nacional, el cardenal llamó a educar ?en el camino de la armonía? lejos del ?flagelo que están sufriendo los chicos como oferta?.
En sintonía, expresó que "un educador que se mueve en la tensión de estos dos puntos es un educador que hace madurar. Eso es confiar en los chicos, saber que hay material humano grande y que solamente hay que incentivarlos".
Por el contrario, continuó el referente de la Iglesia, "una educación enfocada en el límite, a puro no, no deja crecer o se crece mal, y una educación que sea puro horizonte, sin ningún punto de referencia termina en la desorientación total, en el vale cualquier cosa".
Una vez finalizado el encuentro, el titular del Ejecutivo porteño expresó su coincidencia con el mensaje que expuso Bergoglio respecto a que la enseñanza contribuye a ?armonizar los corazones y despertar la creatividad?.
Y agregó que "el futuro de nuestro país y de nuestra juventud depende en buena medida de la educación que seamos capaces de darles, porque el conocimiento es lo que garantiza la verdadera libertad para después poder tomar las mejores decisiones a la hora de acceder a un empleo y formar una familia", afirmó.