Publicado: 12/08/2009 UTC General Por: Redacción NU

La batalla de Almagro

El operativo desalojo sobre el Centro Comunitario Almagro y comedor cartonero desató una batalla campal en la que quince militantes quedaron detenidos en la Comisaría 9ª. Hubo varios heridos, entre ellos, cuatro periodistas y tres policías. Noticias Urbanas estuvo ahí.
La batalla de Almagro
Redacción NU
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Un fuerte enfrentamiento entre efectivos de la Guardia de Infantería de la Policía Federal e integrantes de una cooperativa de cartoneros que habitaban en una propiedad intrusada en Medrano al 400 donde funcionaba el Centro Comunitario Almagro, se generó en la mañana de este miércoles al momento de cumplir una orden de desalojo dictada por el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad a raíz de una causa iniciada por el titular del inmueble.

Balas de goma, piedras, gases lacrimógenos y golpes dejaron como resultado varios heridos, entre ellos cuatro trabajadores de prensa trasladados al hospital Durand con traumatismos varios y laceraciones provocadas por las balas, tres policías heridos derivados al Churruca y 15 detenidos por averiguación de antecedentes y resistencia al arresto.

A las 16.30 quedaron todos los detenidos liberados, el último de ellos fue Juan Grabois, militante de la agrupación de cartoneros MTE, y minutos antes Rafael Neyansky, y Jorge Macias de la Alameda. Por más de cuatro horas estuvo cortada la calle Billinghurt. Pero los funcionarios judiciales aceleraron su proceder a la llegada de comitivas en solidaridad de los detenidos.

El desalojo del Centro Comunitario Almagro, utilizado también como comedor comunitario por una cooperativa de cartoneros empadronados por el Gobierno de la Ciudad, comenzó cerca de las 8.30, luego que la orden judicial llegara por escrito, sin embargo, desde la madrugada efectivos de la Policía Federal ya habían cercado la cuadra de Medrano al 400.

Durante la acción judicial pudo verse a los manifestantes que defendían a los desalojados, y que el jefe de la brigada de la Seccional 9ª se abalanzó sobre dos jóvenes que estaban parados en la esquina de Sarmiento y Medrano y que fueron detenidos delante de los medios televisivos y radiales. Estos fueron liberados a las 16.

El director del SAME, Alberto Crecenti, reconoció que había cuatro periodistas heridos, dos de los cuales se atendieron en el lugar. Rolando Velasco (ver foto), de radio FM Tribu (con un orificio de bala de goma a pocos centímetros de su ojo izquierdo y otro en la cabeza) y Federico Núnez, del noticiero de América.

El resto de las personas dentro del Centro Comunitario, en su mayoría docentes, fueron liberadas por contar con documentación que acreditaba su identidad.

"En plena madrugada un vecino nos llamó porque estaban construyendo una pared en la puerta del centro comunitario Almagro. Un hombre, que primero dijo ser dueño del lugar y luego resultó ser el representante, llegó con dos albañiles paraguayos. Los mismos trabajadores nos dijeron que estaban sin documentos y se fueron cuando salieron a frenar esa ilegal construcción. Desde adentro mismo del Centro Comunitario se llamó a la Policía para que interviniera", relató a NOTICIAS URBANAS Alicia Montoya, representante técnica de la cooperativa de cartoneros El Álamo, presente en el lugar porque allí funciona un comedor para cartoneros y actividades educativas como culturales.

La presencia policial, según diversos relatos recolectados por este medio, al principio era para labrar una acta de la construcción sobre la vereda (que quedo a medio hacer) que luego derivó en el conflicto entre quien se identificó como Francisco Javier Blas Harriot, supuestamente representante del titular del inmueble, y quienes impulsan las actividades en el centro comunitario.

"A los minutos la conversación con los Policías se complicó. Llegaron unos 15 patrulleros. Se bajaron con intenciones de desalojar el Centro Comunitario, no tenían identificación. Allí los compañeros presentes entraron. La policía sacó una barreta e intentó forzar el ingreso. En eso llegó un móvil de Crónica y solo dejaron algunos patrulleros", continúo Montoya.

A medida que transcurría la madrugada se acercaban más personas en apoyo de quienes se encontraban en el Centro Comunitario Almagro. A su vez, la Policía Federal sumó refuerzos del Cuerpo de Infantería y el equipo de Brigada de Civil. Todo estuvo a cargo del titular de la Comisaría 9ª, Daniel Kelly.

A las seis de la mañana, cuando este cronista se hizo presente en el lugar, la intersección de la calle Medrano con la calle Sarmiento estaba bloqueada por un cordón de infantería y una cinta. En la vereda Centro Cultual, que tiene una enorme persiana metálica, podía verse una pila de ladrillos.

"El subcomisario vino y dijo que el supuesto dueño tiene un papel que demostrará que es propietario. Pero ese papel nunca apareció, y por lo tanto no sabemos qué aval legal lo respalda", contó la técnica de los cartoneros.

"En esto intervino un fiscal, no puedo decir más que eso", respondió a Noticias Urbanas el comisario Kelly cuando fue cuestionado. El funcionario policial no se encontraba en el momento del operativo, pero sí un comisario inspector que no reveló su nombre ante la prensa.

Desde las 10.15 de llegó un centenar de cartoneros organizados en ccooperativas a las puertas de la Comisaría 9ª para reclamar por los privados de la libertad durante el desalojo del Centro Comunitario Almagro.

A la comisaría concurrierón el secretario general de un gremio judicial, Julio Piumato, quien fuera candidato a diputado nacional por el Frente para la Victoria. Además por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad se presentó Mario Ganora y Ricardo Dios.

El desalojo concluyó con dos causas judiciales: una tramitando en el juzgado correccional Nº 8, secretaría 61 por resistencia al desalojo; y la otra causa en la justicia Penal, Contravencional y Falta porteña (juzgado Nº 2) por lesiones y ante la fiscalía Nº 9, a cargo de Walter López.

El inmueble de Medrano cuenta con un quiebre en 1998 cuando era un depódito de alimentos. Luego figura que lo compra Agustín Pizzano. Hasta el 2002 el lugar quedo sin uso y en depósito de basura. En las fechas posteriores al asesinadot de Dario Santillán y Maximiliano Kosteki, 26 de junio, la asamblea del barrio ocupa el lugar. Finalmente se desgata y alejan los vecinos quedando un grupo de jóvenes anarquistas. Los cartoneros que venían trabajando en la zona se relacionaron con el lugar porque allí tenían espacio para su olla popular.

Finalmente hace un año se concreta una sentencia de desalojo pero cuando en el lugar no había grupo social que lo sostuviera con actividades. Desde entonces y hasta hace una semana en el lugar no había más que basura y abandono.

"Tuvimos que contratar un bolquete y todavía hoy teníamos varias bolsas de concorsio llenas de basura. Llegamos invitando a los vecinos y tuvimos buena recepción aunque quedaron resentidos con los últimos que estuvieron. Pero nosotros no tenemos nada que ver con ellos y esa causa de desalojo", relató Juan militante en el MTE.

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