Homenaje a los desaparecidos del puerto
Cinco fueron los trabajadores ferroportuarios desaparecidos en la última dictadura militar homenajeados este jueves, al mediodía, en Puerto madero. A ellos -Eduardo Antonio De Pedro, José Manuel Moreno, Francisco Victor Pana, Rubén Oscar Correa y Osvaldo Daniel Camarotti Aloy- fue destinada la inauguración de una obra de arte, con una placa alusiva, los discursos de distintos dirigentes políticos, y un concierto ofrecido por el pianista y embajador de la UNESCO, Miguel Ángel Estrella.
El homenaje fue convocado a las 11 -habría unas 500 personas presentes- pero comenzó cuarenta minutos después. Se emplazó un pequeño escenario de espalda a la Aduana. De un lado había una tarima con un piano por encima y del otro costado, más cerca de la Avenida Belgrano, la obra de arte creada por el escultor Omar Gasparini y su equipo de colaboradores.
La idea del homenaje, con un inocultable tono peronista -hoy se celebra el Día de la Militancia, en recuerdo al regreso del fundador del PJ, Juan D. Perón-, y la convocatoria fue organizada por la comisión de familiares y compañeros de los trabajadores detenidos-desaparecidos del Puerto de Buenos Aires.
Ellos crearon un proyecto legislativo que presentó el vicepresidente de la Legislatura, Miguel "Pancho" Talento, y fue aprobado en el recinto.
El primer discurso correspondió al director general del Puerto, Juan Manuel Olmos. Éste afirmó: "El acto tuvo dos motivos. Primero por una razón geográfica; aquí cerca los trabajadores portuarios tenía su comedor, donde reflexionaban y discutían otra Argentina. El segundo motivo es la coherencia política. Tanto el Gobierno de la Ciudad como el Gobierno Nacional, socios de la Corporación del Puerto, que es una empresa de desarrollo urbano, tiene una lucha por los derechos humanos".
Luego vino el discurso del interventor del Puerto, Luis Diez, que depende del Ministerio de Infraestructura y Planificación.
El tercer discurso lo dio el vicepresidente de la Legislatura, quien fue aplaudido desde la calle por el suspendido jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra.
Ibarra se aproximó -vestido de saco y corbata- al acto una vez comenzado. Nadie lo aplaudió cuando lo nombró el locutor pero tampoco nadie lo increpó. De hecho los pocos que se le acercaron lo saludaron cordialmente, algo esperable para este tipo de homenajes con un tono cercano a las políticas del progresismo o la izquierda peronista.
En el escenario se veían otros personajes políticos. Las diputadas nacionales: Juliana Marino, Araceli Méndez de Fereyra y Estela Córdoba; El intendente del partido de Morón, Martín Sabattela; el diputado porteño, Milciades Peña; y el secretario general de la Unión Ferroviaria, José Pedraza.
La mujer de Antonio De Pedro, uno de los desaparecidos, Odila Casella leyo un documento extenso y polticiamente comprometedor, en donde se llegó a denunciar a la burocracia sindical como entregadores de los trabajadores y su causa, en representación por parte de la Comisión de familiares y trabajadores.
Abajo del escenario entre las banderas de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y del Sindicato Único de Trabajadores de Administración Pública (SUTAP), se veía al secretario de Salud porteño, Donato "Tano" Spaccavento; el subsecretario de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Infraestructura Nacional, Roberto Baratta; la subsecretaria de Derechos Humanos de la Ciudad, Gabriela Alegre (siempre junto a Ibarra); el dirigente del Partido Popular Auténtico, Dante Gullo; el Titular del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC), Ernesto Selzer; el ex dirigente montonero, Roberto Cirilo Perdía, el coordinador del Comedor Los Pibes de La Boca, "Lito" Borello; el dirigente del MTD Evita, Emilio Pérsico; en representación de la Defensora del Pueblo, Alicia Pierini, Graciela Loy; y una delegación de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
Talento expresó a NOTICIAS URBANAS: "Con este homenaje se restituye el lugar simbólico de la presencia de los trabajadores portuarios y su lucha. Ellos quienes fueron perseguidos por el terrorismo de Estado".
Miguel Ángel Rodríguez, trabajador del puerto, planteó un deseo -el más emotivo de todas y con mayor referencia a los trabajadores desaparecidos- desde el escenario: "El monumento tiene que ser un punto de encuentro, de reflexión y discusión".
Al finalizar los discursos se pudo disfrutar de una apasionantes obras musicales clásicas interpretadas por Miguel Ángel Estrella. Quien soportó los implacables rayos de sol como cualquiera del público.
Luego de la música en vivo se descubrió la obra de arte. En sus pies la obra tiene una placa que dice: "Compromiso con la memoria. Los detenidos trabajadores de la Administración General del Puerto, secuestrados y desaparecidos, por genocidas de la dictadura militar (1976-1983) quienes no pudieron silenciar sus luchas. Este lugar es un homenaje en el sentido de una vida legítima y justa; y donde está vigente el compromiso por la verdadera historia del Puerto de Buenos Aires".