El acento puesto en Basura Cero
El ministro de Medio Ambiente de la Ciudad, Marcelo Vensentini, recibió este jueves por la tarde en la Jefatura de Gobierno a dos de los expositores internacionales que participarán en el Seminario "Hacia el objetivo Basura Cero en la Ciudad de Buenos Aires". El mismo se llevará a cabo este viernes a partir de las 9:30 en el Salón Dorado organizado por Greenpeace y la Comisión de Ecología y tiene por objetivo conocer los actuales planes de Basura Cero en distintas ciudades del mundo y los aportes que distintos sectores pueden realizar para el desarrollo de plan en la Ciudad y otros sitios de la Argentina.
Fueron de la partida el subsecretario de Higiene Urbana, Claudio Suárez; el subsecretario de Política y Gestión Ambiental, Hernán Díaz Saubidet; el presidente de la Comisión de Ecología de la Legislatura, Juan Manuel Velasco (ARI); Cecilia Allen, de la Alianza Global para Alternativas a la Incineración (GAIA); Jack Macy, coordinador de reciclaje comercial del Departamento de Medio Ambiente de la ciudad de San Francisco; y Jo Knight, de New Zealand Zero Waste Trust.
Macy comentó que en Estados Unidos la política de basura cero comenzó a implementarse en 1989 en California donde los gobiernos locales se comprometieron a reducir el enterramiento de residuos en un 50 por ciento para el 2000. "Actualmente hay un régimen de penalidades en San Francisco para castigar a aquellos municipios que no cumplen con los objetivos fijados que es de 1.000 dólares por día. Igualmente, nuestra Ciudad superó la meta fijada y la reducción llegó al 67 por ciento", aseguró.
Knignt, por su parte, sostuvo que Nueva Zelanda creó hace nueve años el programa Zero Waste Trust y recién en el 2002 se aprobó una estrategia nacional en este sentido. "A la hora de formular el plan y los objetivos del programa tuvimos en cuenta no sólo el volumen de la basura sino también su toxicidad. Hasta el momento el municipio que más ha avanzado redujo el 90 por ciento el enterramiento de residuos".
Y agregó: "Nosotros no somos como Buenos Aires. Tenemos muchísimos menos habitantes pero la extensión territorial es mayor, por lo que los costos son mayores. Sin embargo, avanzamos en esta política brindando educación en los jardines, escuelas y a los funcionarios de Gobierno".
Ambos especialistas coincidieron en que en los dos países la separación de residuos en origen es voluntaria pero afirmaron que la gente acostumbra separar la basura reciclable de la que no lo es. Asimismo, destacaron que la política de basura cero puede no ser más barata que el enterramiento de residuos pero el reciclaje genera una serie de emprendimientos que son económicamente redituables y generan un nivel importante de empleo.
"Además de ser ambientalmente sustentable, la política de basura cero tiene muchos beneficios sociales. Sólo es necesario promover industrias que usen material reciclado como insumo", concluyó Macy.
Por último, Velasco y Villalonga señalaron que "la Ley de Basura Cero es muy reciente y tiene objetivos muy ambiciosos, por lo que el trabajo tiene que ser conjunto para que podamos llegar a buen puerto. Por suerte, estamos en sintonía con el Ejecutivo".