Carlos Menem retiraría hoy su postulación presidencial
Como un anticipo de una actitud a las 16 del martes Menem grabó un video -duraría alrededor de dos minutos- en el Hotel Presidente, en el que se lo veía acompañado por su candidato a vicepresidente, Juan Carlos Romero, y por otros integrantes de su equipo. En la cinta, Menem explicaba que "es mejor dar un paso al costado porque no quiero someter a la Argentina a una fractura basada en el odio".
El ex presidente, aún en el momento de cristalizar su derrota, fue el centro de la atención de todo el país a partir del mediodía, cuando convocó a una reunión a sus asesores más íntimos y puso, con ese simple hecho, en vilo a todo el gobierno. De todos modos, el ministro del Interior, Jorge Matzkin, aseguraba después del mediodía, que "no somos ingenuos y sabemos que existe la posibilidad de que el proceso electoral no culmine, pero de todos modos el Gobierno está continuando con todas las acciones vinculadas a la segunda vuelta".
"Hay una responsabilidad histórica de concluir este proceso con el voto en segunda vuelta. Interrumpirlo sería precisamente una irresponsabilidad histórica", sentenciaba, preocupado, aproximadamente a la misma hora el presidente de la Nación, Eduardo Duhalde.
Duhalde, que durante toda la semana -al igual que durante los últimos diez años- atacó con dureza a Menem, cuestionando su eventual decisión de abandonar la contienda, podría no ser, de todos modos, absolutamente ajeno a la jugada de su archirrival. Todos los argentinos "sufrieron" las consecuencias de esta guerra binaria que enfrentó a ambos y, dentro de esa lógica de hierro, un tercer exponente podría desequilibrar la ecuación.
La Junta Electoral Nacional, entretanto, había dado "por cumplida" a las 13:30 la decisión de "participar en la segunda vuelta electoral" de las fórmulas Menem - Romero y Kirchner - Scioli. Indudablemente alejados de pretensiones proféticas, los jueces María Servini de Cubría, Leopoldo Montes de Oca y Pablo Gallegos Frediani le daban curso a la propuesta que el ex presidente se proponía eludir apenas unas horas más tarde.
Es imposible predecir el futuro de Carlos Menem (que podría hacerse de su cargo de senador suplente electo por La Rioja), pero es posible deducir que una era de dominio político acaba de finalizar en la Argentina. Su deserción de un comicio en el que iba a perder por primera vez en su vida -había ganado hasta hoy los seis en los que se presentó- altera el mapa político argentino hasta un punto imposible de anticipar.
Menem salió electo gobernador de La Rioja -su provincia- en 1973 y duró en su cargo hasta que en 1976 la dictadura lo derrocó y luego lo encarceló. En 1983 los riojanos volvieron a elegirlo como gobernador y lo mismo hicieron en 1987. En 1989 y 1995, los argentinos lo eligieron presidente de la Nación, hasta que el 27 de abril de este año se realizó la primera vuelta de estos comicios, en los que el riojano volvió a salir en el primer lugar, manteniendo su imagen de imbatibilidad, que estaba a punto de ser vulnerada el domingo próximo.