Un guiño del radicalismo a Ibarra
"El radicalismo va a trabajar y hacer todo lo posible para que Aníbal Ibarra termine su mandato. Lo vamos a 'bancar' hasta el último momento porque fue electo por voto popular y, salvo que la Justicia determine lo contrario, Ibarra debe seguir", manifestó a NOTICIAS URBANAS el presidente de la UCR porteña, Pedro Querido. En un claro guiño público al jefe de Gobierno, el dirigente, además, se encargó de destacar la labor que desempeñan "los radicales que integran el gobierno de Aníbal Ibarra, como Gustavo López (secretario de Cultura), Alfredo Stern (secretario de Salud) y Daniel Maglioco (director general de Tercera Edad)". También remarcó que la UCR tiene "afinidad ideológica con el ibarrismo y el socialismo".
Sus palabras se contraponen con la actitud que, luego de la tragedia de República Cromañón, tomó públicamente el radicalismo de la Ciudad con respecto al jefe porteño, y que se tradujo en la destitución su ex presidente Jorge Casabé, quien fue depuesto el 7 de marzo en un plenario de la UCR por apoyar el plebiscito convocado por el jefe de Gobierno para legitimar su mandato.
Meses antes de su destitución, Casabé, junto a la diputada nacional Silvana Giudici, el actor Luis Brandoni, el presidente de la Juventud Radical porteña, Leandro Santoro, y Maglioco, entre otros, había fundado la línea interna "La Causa", que promovía para la UCR un perfil de centroizquierda, una reforma partidaria y una alianza electoral con el socialismo y el ibarrismo.
Tras la destitución de Casabé, los integrantes de "La Causa" mantuvieron duras disputas contra los sectores que lo desplazaron y contra Pedro Querido, reemplazante del presidente depuesto, aunque finalmente, se incorporaron a la lista oficialista que ganó las internas de la UCR y los sectores en pugna fumaron la pipa de la paz.
Luego del triunfo del oficialismo en las internas, Jesús Rodríguez -quien, según lo acordado hasta ahora, sería el próximo presidente de la UCR porteña- señaló al diario Clarín que ese partido iba a "encarar la renovación del radicalismo para volverlo cada vez más socialdemócrata". Las declaraciones de Querido -quien, a su vez, podría ser elegido vicepresidente cuando el radicalismo capitalino renueve a sus autoridades- confirmaron el rumbo de la UCR porteña.