Finalmente asumió Elena Cruz
Finalmente este jueves se dio el tan esperado debate por el caso de la actriz Elena Cruz. Aunque el plazo establecido en el reglamento interno de la Cámara para expedirse sobre la impugnación que realizaron los diputados Patricio Echegaray, Vilma Ripoll (Izquierda Unida) y Beatriz Baltroc (Autonomía Popular) al pliego de Cruz ya se había vencido, a propuesta de la diputada Alicia Pierini el cuerpo legislativo porteño se constituyó en comisión para poder analizar y resolver el tema de una vez por todas.
Cruz -de 76 años- y su marido, el actor Fernando Siro, enfermo de cáncer, fueron agredidos por militantes de izquierda del MST que conduce la diputada Vilma Ripoll cuando se acercaron a la Legislatura. Les arrojaron huevazos y los golpearon con sus pancartas.
Luego de escuchar la fundamentación de la impugnación y demás argumentos a favor y en contra, se resolvió incorporar a Elena Cruz como diputada de la Ciudad. No se consiguieron los 40 votos afirmativos necesarios para admitir la observación al pliego. Por 21 votos negativos, 10 a favor y 13 abstenciones las impugnaciones presentadas contra Elena Cruz fueron rechazadas. En consecuencia, el vicepresidente tercero de la Legislatura, Ricardo Busacca, le tomó juramento. Tanto la presidenta de la Legislatura, Cecilia Felgueras, como el vicepresidente primero, Cristian Caram, se negaron a hacerlo. Jorge Argüello, vicepresidente segundo, no se hizo presente pues se encuentra enfermo.
Al momento de la jura, la nueva diputada fue abucheada por el público presente en el recinto. La mayoría de los diputados se retiró de la sala en señal de repudio y por falta de quórum la sesión fue levantada, por tanto la flamante legisladora no pudo hacer uso de la palabra como se acostumbra en las asunciones. Tanto en el momento del juramento como cuando ocupó su banca tuvo que ser acompañada por personal de seguridad.
Durante el extenso debate los oradores manifestaron unánimemente su rechazo a la persona de Elena Cruz y a las declaraciones vertidas en distintos medios de comunicación en las que defendió a la última dictadura militar y a sus máximos responsables. Sin embargo, no fueron encontrados impedimentos legales para la aceptación del pliego. Los diputados fijaron diferentes posiciones sustentadas en cuestiones políticas, jurídicas e ideológicas, en torno al por qué de aceptar o rechazar su ingreso a la cámara.
Ripoll, por su parte, reclamó a sus pares que impidieran a Elena Cruz ocupar su banca. Al borde de las lágrimas dijo: "No entiendo cómo ustedes que dicen creer en la Constitución de la Ciudad, sobre la que yo tengo muchos reparos, van a permitir que una persona que dice poner las manos en el fuego por (Jorge Rafael) Videla jure sobre ella".
La izquierda votó dividida, ya que ni Jorge Altamira (PO) ni Abel Latendorf (Piquete Socialista) apoyaron la impugnación. Lía Méndez, para variar, estuvo ausente.
El diputado demócrata progresista Oscar Moscariello (Juntos por Buenos Aires) dijo: "Los diputados tenemos que debatir si Elena Cruz debe o no ocupar su banca en esta Legislatura. Por eso quiero destacar que en un Estado de derecho no es válido quebrar, fracturar o limitar la legitimidad emergente del voto popular porque es anticonstitucional. Y Elena Cruz, aunque no nos guste, fue elegida por la gente".
"La voluntad popular que la colocó en una banca sólo puede ser quebrada mediante una sentencia judicial firme. Únicamente se podría impugnar a un legislador por participar en golpes de Estado o en crímenes de lesa humanidad condenados por las convenciones contra la tortura y el genocidio. Pero no por vertir opiniones reprochables", aseguró Moscariello.
La diputada Alicia Pierini, última oradora del debate, por su parte, afirmó en su discurso: "Hay que evaluar que es más riesgoso para el futuro. Y por más que me indigna y me repugna lo dicho por Elena Cruz, considero que tiene que prevalecer la libertad de expresión, y no ser antidemocráticos en nombre de la defensa de las instituciones democráticas".
Elena Cruz ocupó el lugar Nº 22 de la lista de candidatos a diputados de la Ciudad por la alianza Encuentro por la Ciudad, en las elecciones celebradas el 7 de mayo de 2000. A raíz de que el diputado Alberto Fernández renunció a su banca en mayo del corriente, a Cruz le correspondió ocupar su lugar. Por la mañana del viernes, en declaraciones radiales, la polémica actriz pidió perdón por sus dichos a favor de Videla.