Golpe a los esclavistas textiles
El certero ataque de esclavistas cuando se rescataba costureros no fue gratis. Eso ocurrió en la noche del viernes de 10 de julio a dos cuadras de la comisaría 40 y como contrapartida el Tribunal Oral Federal (TOF) Nº 6 designó al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) depositario judicial de 250 máquinas textiles secuestradas en talleres de costura clandestinos ubicados en esta Ciudad. Allí se reducía a la servidumbre a trabajadores, en su mayoría inmigrantes ilegales.
El INTI aceptó hacerse cargo de esas máquinas para destinarlas a la creación de un polo de confección de indumentaria en el que trabajarán cooperativas de costureros, caso similar al existente en el barrio de Barracas que es impulsado junto a Corporación del Sur.
La iniciativa laboral judicial es impulsada por la cooperativa La Alameda. Esta organización junto a sus abogados son querellantes en la causa titulada Salazar Nina Juan Carlos y otros, donde diecisiete talleristas en plena Ciudad reducían a la servidumbre y facilitaban de la permanencia ilegal de extranjeros.
El tribunal dispuso la medida, según argumentó, ante la posibilidad que "las víctimas de los hechos investigados puedan trabajar (con esas máquinas) en condiciones dignas y con el debido resguardo de sus derechos laborales".
Las máquinas incautadas están arrumbadas en un depósito judicial y son el producto de catorce allanamientos realizados entre 2006 y 2007, en varias causas que inició el juez Norberto Oyarbide pero que luego fueron instruidas por el juez Julián Ercolini, cuando Oyarbide se inhibió de seguir actuando.
Las máquinas que fueron secuestradas son de coser, cortadoras, agujereadoras, máquinas de planchado y hasta una camioneta Peugeot Expert, apta para la distribución y traslado de mercadería.
En uno de los 14 talleres NOTICIAS URBANAS pudo ingresar. Para conocer la crónica de ese día ingresa al título que aparece en azul más abajo.