Publicado: 03/09/2007 UTC General Por: Redacción NU

"Si fuese por la ley podría haber más publicidad en la Ciudad"

Federico Peña, subsecretario de Control Comunal del Gobierno porteño, reconoció que "la Ciudad está descontrolada y desbordada en materia de cartelería publicitaria en la vía pública". Pero a diferencia de lo que muchos pensarían de cumplirse a rajatabla la ley que controla la contaminación visual, la realidad sería aún peor.
"Si fuese por la ley podría haber más publicidad en la Ciudad"
Redacción NU
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En la Ciudad de Buenos Aires toda superficie plana se transforma en el espacio óptimo para expresar lo que se desee. Desde declaraciones de amor a campañas políticas, de agradecimientos a San Expedito al último aroma de un carísimo perfume importado. Todo se cruza con nuestra mirada en las calles porteñas. Y de tanto para ver, terminamos no mirando nada.

"Buenos Aires es una Ciudad que está descontrolada, desbordada en materia de cartelería publicitaria en la vía pública", señaló por Radio Continental el subsecretario de Control Comunal del Gobierno porteño, Federico Peña.

Pero a diferencia de lo que la mayoría de los ciudadanos comunes podría pensar, el alto índice de contaminación visual no disminuiría en absoluto si se llevara adelante un control exhaustivo de acuerdo a lo establecido por la ley.

"Existe una legislación muy laxa en cuanto a lo que técnicamente se denominan los espacios disponibles de publicidad. Si fuese por lo que la Ley 41.115 determina sobre éstos espacios, podría haber todavía más publicidad en la vía pública de la que hay actualmente en la Ciudad", señaló el funcionario.

Existiría otro eje que contribuiría al caos de la situación. Según expresó Piña, "el procedimiento jurídico, legal y administrativo para regularizar los casos de publicidad en estado irregular es sumamente engorroso y genera muy poco costo al infractor".

En la mayoría de los casos las empresas colocan sus carteles a sabiendas que hasta que se cumplan todos los requisitos del procedimiento pueden pasar dos años o más, y el costo de la multa será mucho menor a lo facturado.

Con el objetivo de agilizar los controles y restringir la ley vigente, desde la Subsecretaría de Control Comunal se ha activado "la Comisión de Publicidad que establece la Ley para generar reformas a dicha norma" y también se estaría impulsando a la brevedad "un proyecto de modificación para que la ley tenga un carácter más restrictivo en cuanto a los espacios disponibles en la Ciudad".

"Nosotros tenemos ya agotadas todas las instancias administrativas a partir de centenares de operativos de control que hemos realizado en toda la Ciudad. Toda la cartelería de las autopistas está prohibida. Hemos solicitado órdenes de allanamiento a la Justicia, porque nosotros no podemos ingresar a los predios donde están emplazados si no contamos con esto, y los propietarios se han negado a dejarnos ingresar para quitar la publicidad en condiciones irregulares", finalizó.

Más allá de la voluntad política, sobre la General Paz y la Lugones, -por nombrar algunas de las arterias plagadas de carteles que nos anuncian el paraíso adquirible con una buena tarjeta de crédito o una abultada cuenta bancaria- continúan levantándose gigantografías a escasos metros unas de otras dispersando la atención de los conductores y ampliando la brecha entre los millones que desean y los pocos que pueden alcanzar la felicidad por unos cuantos (muchos) pesos.

Pero todo tiene su lado positivo. Siempre habrá quien -sin ningún cargo de conciencia- culpe de los constantes choques múltiples en la Ciudad a Nazarena Vélez o Araceli González.

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