Quién es quién en el rearmado K
Sin ocupaciones en los parques, sin debate por el presupuesto 2011. La política porteña está de verano, haciendo la plancha por algunos días. Todavía no existen en el comienzo de un nuevo año hechos de fuste sobre los cuales los políticos se puedan posicionar. Y este año es electoral. Mientras tanto, el kirchnerismo porteño busca recuperar terreno perdido y se prepara para la batalla con el cuchillo entre los dientes.
Son tres precandidatos de peso para la jefatura porteña. Dos ministros nacionales, y un senador, que ya conoce eso de ponerse el traje de candidato oficial, aunque cayó derrotado por Mauricio Macri en el 2007, en una segunda vuelta en la que dejó sin nada a Jorge Telerman. Estamos hablando de Carlos Tomada y de Amado Boudou; y de Daniel Filmus. Pero detrás de ellos existe un complejo tejido de dirigentes y funcionarios que buscan llevar agua a su propio molino, en busca de la palabra que más cotiza por el momento: el sí de Crístina Fernández de Kirchner.
Una encuesta que publica el portal oficial del PJ porteño (el pasado miércoles, 19 de enero; aunque 24 horas después de publicada esta nota, los resultados variaron considerablemente), donde se consulta sobre el ?mejor candidato para la Ciudad, la gente coloca a Boudou al tope de las preferencias, con un 41.3 por ciento; luego le sigue Filmus, con un 33.8 por ciento; y, por último Tomada, con un 21.3 por ciento. Entonces vamos por orden, de mayor a menor.
El actual ministro de Hacienda salió con los tapones de punta; y detrás del pomposo apoyo de la CGT, las 62 Organizaciones Peronistas, parte del Gabinete K (Julio De Vido, Deborah Giorgi y Diego Bossio, entre otros), hay un equipo de trabajo que busca instalarlo en la Ciudad. La ex legisladora y actual titular de la Auditoría porteña, Sandra Bergenfeld (pionera en los contactos con el ministro en la Ciudad), está a cargo de la logística de prepararlo en las temáticas porteñas. Además de Roberto Felleti, su viceministro en Hacienda, se sumaría en breve un inquieto Abel Fatala, subsecretario de Obras Públicas de la Nación, hasta hace muy poco la cuarta opción K en cuanto a candidaturas. Sin dudas, aunque nadie lo diga, es obvio que el ?modelo? del gobierno está detrás de esta candidatura.
También Boudou cuenta con el apoyo de un sector de la juventud K, de la mano de José Ottavis, y el secretario de Cultura de la Nación, Jorge Coscia. Cerca del ministro, en las sombras por su cercanía con la Presidenta, se encuentra el ahora ultra poderoso Juan Manuel Abal Medina, flamante titular de la Secretaría de Comunicación, a través de Lucas Nejamkis, que ahora ocupará la Subsecretaría de Comunicación Pública. Julio Piumato, del sindicato de los trabajadores judiciales, también apoya al ministro, y sería una de las pocas fijas, la de su candidatura para ocupar una banca en el Congreso.
Detrás de Filmus está el SUTERH, de la mano de Víctor Santa María, y buena parte del PJ de la Ciudad, cuyo titular es el ex legislador Juan Manuel Olmos. Además, sumó a José ?Pepe? Albistur como jefe de campaña e impulsor de los afiches que hoy se pueden ver en la calle ?Con Filmus Ganamos?. Si bien la orden para La Cámpora fue por el momento la prescindencia, el legislador Juan Cabandié, oscila entre su preferencia por Filmus y las presiones que crecen desde Olivos para que cambie de barco. Por fuera del kirchnerismo, el senador tiene el aval de su ex compañero de fórmula, Carlos Heller, y es visto con buenos ojos por Aníbal Ibarra y por Martín Sabbatela.
¿Otros dirigentes que apuestan al actual senador? El secretario general del Movimiento Evita, Emilio Pérsico; el presidente de la Comisión de Cascos Blancos, Gabriel Fuks; Silvia La Ruffa y Alicia Bello, ex legisladoras de la Ciudad y actuales consejeras Metropolitanas del Partido Justicialista porteño; Néstor Sánchez, también consejero Metropolitano del PJ; y los dirigentes del PJ, Carlos Fernández y Fabián Blanco. Todos ellos peronistas, decidieron formar el Frente Porteño para la Victoria.
Aunque aún no se reproduce en los números, la candidatura de Tomada tomó fuerza en los últimos días con el apoyo de los principales operadores de Carlos Zannini y Oscar Parrilli, de línea directa con la Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner. Por ejemplo, el subsecretario de Asuntos Legales de la Presidencia, Claudio Heredia, salió a respaldar abiertamente al Ministro de Trabajo.
Es impulsado por el Cabildo Abierto de los peronistas porteños, entre los que se incluye un viejo conocido del distrito como el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, Héctor Fernández del Peronismo Militante, el FUP de Carlos Montero y la ex legisladora Kelly Olmos. Además, suma el apoyo del dirigente Luis D?Elía, de Lito Borello, coordinador nacional de la Organización Social y Política Comedor Los Pibes, y de un conglomerado de agrupaciones sociales como la Corriente Nacional Martín Fierro, Corriente Peronista Nacional, Movimiento Peronista Revolucionario, Corriente Nacional y Popular 25 de Mayo y Corriente Política 17 de Agosto.
Un párrafo aparte para Jorge Telerman del que poco se sabe, sobre todo en lo que hace a su alineamiento nacional. Lo acompañan Diego Kravetz y Raúl Fernández, entre otros, pero permanecen ajenos en esta disputa.
Otra persona que también se candidateó para ocupar el sillón de Bolivar 1 fue la actual legisladora porteña María José Lubertino, quién, además, junto a dirigentes como Gustavo López (Concertación-Forja), no toma posición por ninguno de los tres candidatos.
EL NO DE LA DISCORDIA
Piumato lo dejó bien en claro hace pocos días, cuando en su cuenta de twitter expresó: ?Si Daniel dice que quiere ser Jefe de Gobierno en 2011, le mintió a Néstor Kirchner al rechazar encabezar en 09, ?por que sus votantes lo eligieron hasta 2013?. Que feo!?. El sindicalista resumió en menos de 140 caracteres lo que piensan muchos ultra kirchneristas: que Filmus le soltó la mano al Gobierno en los comicios post conflicto con el campo. Y ese dato podría ser clave a la hora de la elección del candidato oficial, a pesar de ser un referente del distrito. La clave es que la Rosada se metió directamente en el campo de la competencia, y la contienda interna ya involucró a la mayoría de los dirigentes, algo que no sucedió ni con Alberto Fernandez que desmovilizó al distrito y mucho menos en el 2009 cuando una campaña inexistente dejó al Gobierno Nacional en la Ciudad de Buenos Aires con las manos vacías.