Publicado: 18/09/2009 UTC General Por: Redacción NU

“La doble mano de Pueyrredón facilitó el acarreo de autos”

Según la asociación No al Parquímetro, con la segunda playa para autos removidos, la operatoria de las grúas en la Ciudad es todo un clin-caja. El papel de la Policía y las excusas del Gobierno.
“La doble mano de Pueyrredón facilitó el acarreo de autos”
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Uno de los motivos de la conversión de Pueyrredón en una avenida de doble mano habría sido el de ?facilitarles a las grúas del STO el desplazamiento directo desde y hacia su playa de la avenida Figueroa Alcorta?, expresó a NU Juan José Chavarri, de la asociación No al Parquímetro.

El objetivo manifiesto del accionar de la empresa, cuyas grúas suelen desplazarse sigilosamente, con las luces apagadas, en abierta violación a las normas, es ?hacer caja?, según indicó Chavarri, al comentarle la nota ?Corsarios del asfalto?, publicada hace una semana en estas páginas.

El SEC (Sistema de Estacionamiento Controlado) consiguió en marzo que el Gobierno porteño lo autorizara a disponer de una segunda playa de autos removidos, supuestamente infractores, en el estacionamiento que se extiende por debajo de la avenida 9 de Julio, entre Sarmiento y Perón, frente al Mercado del Plata. Al informar a Chavarri, este periodista le comentó que gracias a ello ?las grúas no tienen que llevar los autos secuestrados en el centro de la Ciudad hasta la playa de Brasil y Bernardo de Irigoyen?, ahorrándose ?18 cuadras de ida y 18 cuadras de vuelta?, lo que ?les permite acarrear hasta tres autos por hora?.

?Lo mismo sucedió en Barrio Norte. Sospechamos que gran parte de la motivación de convertir en doble mano a la avenida Pueyrredón fue facilitarles a las grúas del Sistema de Tránsito Ordenado (STO) el desplazamiento directo hasta la playa de remociones de Pueyrredón y Figueroa Alcorta?, puntualizó Chavarri.

El representante de No al Parquímetro recordó seguidamente que el director de Concesiones del Ministerio de Desarrollo Económico, Javier Alejandro Solari Costa, dijo recientemente ignorar cuánto recaudan STO y SEC por la remoción y acarreo de autos, pero que se está abocando a averiguarlo.

Chavarri recordó que, según el cálculo de un empleado del STO ?que opera al norte de la avenida Corrientes? cada grúa recauda más de un millón de pesos mensuales. Según dicho empleado, STO le exige a cada grúa enganchar un mínimo de ?407 autos mensuales, es decir, un mínimo de 5.698 autos por mes. A razón de 190 pesos cada uno, son 1.082.620 pesos?.

Respecto a los policías que integran las tripulaciones de la grúas y también verifican que los tickets de los autos se hayan vencido, Chavarri coincidió en que no son servidores del orden ni auxiliares de la justicia al cumplir esas labores, sino apenas ?guardas de tránsito puestos a disposición de las empresas?, que actúan disfrazados de ?agentes del Gobierno, a quien le facturan como monotributistas?.

El representante de No al Parquímetro, Chavarri, recordó que ante la férrea oposición de los vecinos, el Gobierno porteño se vio obligado a retirar los parquímetros que había colocado en Barrio Norte, Abasto, Almagro y San Telmo. Pero que, a cambio, ?amplió mucho los beneficios para las empresas concesionarias?.

Respecto a la opinión de la Procuración General, que el 15 de abril de 2002 validó el pedido del entonces jefe de Gobierno Aníbal Ibarra para que las grúas continuaran operando ?transitoriamente? (¡hasta ahora!) a pesar de haberse vencido los contratos de STO y SEC, siempre y cuando se mantuvieran ?las mismas condiciones? que, vale decir, han variado mucho (condiciones establecidas en la licitación convocada y realizada por el intendente Carlos Grosso en 1990); Chavarri recordó que aquella opinión era parte de las conclusiones a las que arribó el Procurador al cerrar el expediente 77.573/01, afirmando que correspondía ?llamar a licitación pública a la brevedad?.

Al mismo tiempo que plantaba parquímetros al noroeste de la avenida Pueyrredón, el gobierno de Macri prohibió estacionar en cuadras de las calles Arenales y Juncal al otro lado de esa avenida ?hacia el Centro?. Se trata de cuadras en las que hasta entonces se permitía el estacionamiento medido, modalidad a la que ha regresado hace pocos días tras el sonoro fracaso de aquel experimento.

Esto deja en evidencia que se trata de optimizar la recaudación de las supuestas concesionarias, cuyos contratos están caídos desde hace nueve años. Hay otros ejemplos para llegar a idéntica conclusión: para alegría de los dueños del SEC y de los garajes y estacionamientos de San Telmo, y fastidio de sus vecinos motorizados, como si fuera una represalia por su oposición a los efímeros parquímetros, el Ejecutivo prohibió días atrás el estacionamiento sobre la mano derecha de la calle Carlos Calvo.

Respecto a la afirmación de Noticias Urbanas de que el canon pasó de 1.000 a 10 mil pesos mensuales (y no a 20 mil, como gustan decir fuentes gubernamentales), Chavarri precisó que no está seguro de que sea así. ?El último dato oficial que tenemos, de boca del (director de Tránsito) ingeniero (Oscar) Fariña es que el canon es de 1.000 pesos por todo concepto?, describió.

En un intento de justificar el aumento del acarreo de vehículos en infracción de 56,40 a 190 pesos por parte de la administración macrista, el director de Concesiones del Ministerio de Desarrollo Económico, Javier Alejandro Solari Costa, manifestó que ?cada hombre que está en las grúas gana 4 mil pesos, que lo pagan las empresas?, y sugirió que el principal responsable del tarifazo era, por lo tanto, el Sindicato de Camioneros.

?Ya me gustaría abrir un negocio en esas condiciones?, ironizó Chavarri, quien recordó que la resolución 717, firmada por Solari Costa y las empresas, dispuso que fuera el Ejecutivo quien se hiciera cargo del aumento del sueldo de los choferes y enganchadores, justificándolo en la ?multiplicidad de tareas? que desempeñarían aquéllos, la necesidad de conformar una reserva para afrontar el pago de futuras indemnizaciones, el pago de los ?adicionales? de los policías y un largo etcétera. Todo lo cual se tradujo ?en la decisión de no permitir que las grúas permanezcan ociosas ni un sólo minuto?.

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