"Tenemos un sonido particular"
-Han autodefinido a la banda como un "colectivo de arte psicodélico que explora la velocidad de la pista de baile y el vértigo del rock", ¿qué significa esto?
-Significa que Bicicletas es una propuesta completa. Desde que arrancamos tenemos en claro que si bien el vehículo principal es la música, también nos nutrimos de otras disciplinas que nos interesan y generan inquietudes. En la época en que se crea la banda (2001), había un boom de la electrónica y vimos que sumado a eso había algunas cosas rockeras. Tratamos de encontrar un punto medio, agarrar lo mejor de ambos mundos. Es un confluir de las cosas que más nos interesan.
-¿Cuál es el resultado?
-Decir que es diferente a todo suena pedante, pero creo que tenemos un sonido particular, que los temas son 'temasbicicletas'.
-¿Cómo es el sonido Bicicletas entonces?
-Lo siento súper natural, no planeado. Nosotros llegamos, tocamos y lo que salió fue Bicicletas. Va mutando más o menos, pero yo lo siento natural. A uno le van cayendo rayos cósmicos que hacen que los sonidos vayan para un lado o para el otro, pero no hay una idea consciente de decir 'hagamos un tema de esta forma', no es premeditado.
-¿Que se puede adelantar del próximo disco, "Quema"?
-Los temas los armamos bastante rápido, no toqueteamos mucho. El primer boceto, la primera impresión queda, sólo se refina. Para la grabación somos largueros, arrancamos ni bien sale el anterior. Sacar un disco es un parto, pero es nuestro ritmo natural. "Quema" es una maduración, el sonido Bicicletas se fue desarrollando y este CD le da una vuelta de tuerca, es un poco más rockero, más crudo, es una consecuencia lógica de lo que venimos haciendo.
-Siempre el último disco es el mejor?
-Por que es el que te representa en el momento en el que estás. Ahora es el disco que queríamos sacar, suena y tiene los temas que queríamos. Estamos muy contentos al puerto al que llegamos en todos los niveles, nos sentimos en un gran momento.
-¿Cómo encaran la presentación del disco?
-Queremos que sea la expresión en vivo de la obra que hicimos, siempre con el peso puesto en la música. Queremos estar al nivel del lugar, estamos a full laburando, muy entusiasmados.
-¿Cuál es la idea post-show?
-La idea es que el disco rote y poder salir a tocar. Nuestros shows son particulares, creo, y queremos tocar, nos gusta mucho tocar, queremos ir al interior a presentar el CD.
-En el último tiempo recibieron varias distinciones por parte de la prensa especializada, ¿cómo manejan ese tema?
-Es un reconocimiento que te levanten el pulgar y te digan 'está bueno'. Se agradece, nos llena de orgullo y nos copa que la gente reconozca nuestro trabajo. El plan nuestro no es tener discos buenísimos, llenarnos de guita y retirarnos. Queremos y pretendemos ser una banda presente en la escena musical, ya veremos en qué escalón de la escena.
-Hay un género, el llamado 'rock chabón' que está muy instalado ahora, ¿que opinión les merece?
-Hay bandas que se destacan y bandas que no. No creo que sean todas iguales, pero sí, creo que el rock barrial es un género bastante conservador, es el que tiene el pulso de la juventud argentina, es el que más vende. Algunas bandas de ese estilo me parecen una mierda y poco inspiradas; otras parecen producto de genios, que hacen buenos discos, dentro de su estilo, que no me parece novedoso.
-Con tanta proliferación de bandas, ¿por qué creen que siguen tan instalados Spinetta, Charly y los otros grandes?
-Aclaración (se acerca al grabador): Spinetta y Charly me parecen unos genios universales. El argentino en general es un ser súper conservador. Las figuras más importante son las mismas de hace treinta años, de vez en cuando sale alguna nueva. Hay algo medio monopolista, sale un disco de Charly y lo compra todo el mundo, hay poca idea de innovación por parte del público. Al público argentino le falta curiosidad musical, es conservador. David Bowie dijo que extraña los 70 por que si escuchabas la radio y te gustaba un tema, ibas y comprabas el disco, ahora no.
-Pero en los 70 no existía Internet y sus ventajas.
-Quizá Bowie estaba atrasado en ese punto. Yo también entro en sitios de ese tipo. Eso antes no estaba y me parece que está buenísimo que esté, pero la obra y lo que se vende es el disco. Nosotros preferimos que el disco esté descargado a que no lo esté; pero la bajada no es inocua, tiene efectos. Creo que el CD va a desaparecer, que se va a encontrar otra forma de vender la música. Igual, con internet te sacan plata por el lado del disco, pero más gente conoce tu música, van más personas a los shows, y se termina equilibrando.
-¿Cómo ven la escena under en el escenario post-Cromañón?
-Murió un poco, se apagó algo. Desaparecieron muchos lugares intermedios. Pero la gente siempre encuentra la forma de hacer under. El under tiene energías inagotables y si tenés la necesidad de hacer arte, vas a encontrar la forma de hacerlo. El under es inevitable, ingobernable. Es invencible.