Buenos Aires, capital del bache
Para los porteños el bache se ha transformado a lo largo de los años en parte del paisaje urbano. Han pasado gobiernos de distintos signos políticos pero todos han adherido al bache, ninguno de estos procesos han podido brindarle a los porteños una solución al tema.
Las empresas de servicios rompen el asfalto para realizar sus tareas y luego no realizan una reparación duradera, esto se puede apreciar en toda la Ciudad de Buenos Aires. El transporte urbano transita por calles que no resisten el peso de estos “elefantes”.
El problema no distingue barrios: hay baches para todos, en estos momentos la cifra asciende a 15.000, no es poco. La Ciudad atraviesa en estos momentos un período de transición hasta el 10 de diciembre por lo tanto, de las 25.000 cuadras que hay que reparar solo 10.000 han sido tratadas, de las otras 15.000, no hay novedades.
NOTICIAS URBANAS consultó a vecinos del barrio de Urquiza, que comentan:”Con la lluvia de los últimos días se ha producido un nuevo bache, y la sensación que tengo es que va a estar aquí por un buen tiempo”, dice Basilio, quien hace tiempo vive en el lugar. Otro vecino, Raúl, asegura: ”Es un desastre, se llena de agua, salpican a la gente, todo mal”.
Los mecánicos observan los baches con beneplácito, ya que tienen un “socio” que les da trabajo y buenos réditos. El problema no sólo es para los automovilistas, sino también para los peatones que bastante tienen ya con las veredas que están “minadas”.
El humor de los porteños, siempre presente, y más en estos casos, le agrega una nota de color ha este serio problema, festejando el aniversario de cada bache, con tortas y velas.
Tal vez algún día estos festejos se terminen, por ahora los porteños siguen aguantando.